Tabaré venció a Sayago 69-65 en un partido en el que lideró durante tres cuartos y que cuando su rival lo revirtió, tuvo un cierre notable, con un 12-2 los últimos dos minutos.

Los rojos llegaban sabiendo que era su noche señalada y que la historia los volvía a poner para disputar el ascenso en Aguada, como la última vez que lo había conseguido. Su gente lo sabía y cruzó Montevideo, trayendo un interesante marco de público que recibió a su equipo con globos rojos, papel picado y cantando desde el primer minuto. El indio también llevó su gente, ilusionados con tratar de revertir la serie.

Arranque impreciso de ambos con el nerviosismo lógico de tener un ascenso en disputa. Los dos intentaron mucho desde el perímetro sin efectividad y anotaron de forma desprolija cuando intentaron cargar adentro. Tabaré ante este panorama fue quien sacó la primera ventaja, siendo muy sólido en defensa, pero sin demostrar mucho en ataque (8-2). Sayago encontró sus puntos en el final del chico con dobles a distancia de Harrison y González, pero el Indio se fue 11-6 al cierre del cuarto con el primer triple de la noche en manos de Serres, ante malos números de ambos desde más allá de los 6,75 (1/7 para los parciales vencedores, 0/5 para los dirigidos por Alonso).

La mala imagen que dejó el partido en los primeros 10, cambió totalmente en los segundos, con mejores porcentajes por parte de los dos equipos. Por parte de los del Parque Batlle fue clave el ingreso de Gonzalo Díaz con dos bombas, y Brause puso la primera para Sayago. Sin embargo, tras un minuto de Barrios, el Saya volvió a dar la imagen del primer cuarto ante la intensiva defensa al hombre de su rival. En contraparte, los quintos de la fase regular fluyeron muy bien en ataque, basados en penetraciones y descargas, que los llevaron a encontrar mejores chances de triplear que en el chico anterior, mejorando así la efectividad, que le permitió ventaja de 26-15 de cara al segundo descanso largo.

Una falta antideportiva de Cabillón sobre Brause y un doble de Harrison le permitió a los rojos achicar a siete (26-19) en el amanecer del segundo tiempo. Empujado por su gente que no dejó de cantar en todo el partido, siguieron estirando el parcial, para abrir el cuarto 8-0 y ponerse a tres, cargando abajo y sacando faltas. Tabaré se alejó con cinco puntos al hilo de Cabillón que hizo despertar a su gente, generando un lindo choque entre hinchadas. De la mano de Brause, los dirigidos por Alonso achicaron a uno (33-32), pero nuevamente Cabillón con triple le volvió a dar aire a los de Parque Batlle. Los rojos empezaron a mostrar lo mejor de su juego, con Harrison anotando sus puntos e ilusionando a su gente, que tuvo un aliento ensordecedor. Wally Barrios pidió minuto buscando frenar el potencial ofensivo de su rival, y tras esto, con puntos de Serres y Álvarez, el Indio sacó siete con un parcial de 6-0 (44-37). Pero un triple en el cierre de Perdomo, agregó más incertidumbre al desenlace. Con esto, el tercero finalizó 44-40.

Los del norte abrieron el chico con 5-0 para pasar por primera vez en el segundo tiempo. Esto generó un partidazo con un clima hermoso. Con ambos bancos e hinchadas viviendo el juego como una verdadera final afuera, y adentro del rectángulo, hubo mucho ataque rápido, se intercambiaron gol por gol, lo cual llevó a cambios en el liderazgo y empates constantes. Barrios buscó bajarle vértigo a un juego en el que Tabaré no estaba demasiado cómodo, a 5:33 del final (50-50). Sin embargo, esto le cayó mejor a Sayago, que encontró un triple, más un doble con falta a Perdomo para sacar 6 seis a 4:10 del cierre. Otra bomba del Gatito en plena reacción rival, parecía sentenciar las acciones, pero los grises nunca se entregaron y con buenos minutos de Ledanis y Cabillón dañando adentro, lograron achicar a dos (64-62) a falta de un minuto para el final. Serres puso terrible bomba con marca contestada para que su equipo retomara el liderazgo en el score, levantando así a su gente. Tras una buena defensa sobre Perdomo, Ledanis encontró espacios en la pintura para poner un nuevo doble y darle a su equipo tres de renta (67-64) a falta de 11 segundos para el final. Brause malogró un libre y del otro lado Cabillón puso los suyos, para que los de Parque Batlle festejen, para estirar la serie y seguir soñando con el ascenso. Merecidísimo triunfo de los de Barrios que estuvieron casi todo el juego al frente y que lo cerraron mejor con un 12-2 en los últimos dos minutos.