Continuando con la ronda de entrenadores previo al comienzo de la Liga Uruguaya de Básquetbol, llegó el turno de Diego Frugoni quien, tras el ascenso, volverá a estar frente al equipo de la calle Gabriel Pereira. Habló del presente, el futuro que busca mezclar el albimarrón en este certamen.

¿Cómo fueron sus inicios en el básquetbol?

Tenía 6 años cuando jugué mi primer partido oficial en el club Aurinegro y desde ahí que entré por primera vez a una cancha no salí más, siempre estuve vinculado al básquetbol de toda la vida, con una familia relacionada a este deporte, al carnaval y al fútbol, esas eran las pasiones de mi viejo y en base a eso mi vida pasó por una cancha. Mi padre fue presidente de Aurinegro, tenía muchos amigos y conocidos por eso estuvimos todo el tiempo recorriendo canchas, con gente amiga de mi padre que está hasta hoy.

¿A qué se debió el colgar los championes de básquetbol siendo joven y habiendo tenido la posibilidad de enfrentar a jugadores de la talla de Andrés Nocioni o Leo Gutiérrez?

Tuve una etapa de formativas preciosa que disfruté mucho al igual que como profesional. Luego viene la etapa de la vida, de formar una familia y los diversos caminos que te llevan a tomar decisiones importantes, me dediqué más al estudio, hice la carrera de profesor en educación física a la vez que estudiaba para entrenador de básquetbol. Allí comencé a trabajar en diferentes colegios y por varias cosas en un momento de mi vida, a pesar de que yo siento mucho la docencia, decidí tomar ese camino de dejar el básquetbol, quizás pude haber jugado un tiempo más pero no me arrepiento. Me gusta lo que hago, soy feliz con lo que hago, feliz con lo que he podido conseguir a raíz de esa decisión de dejar de jugar y de alguna manera seguir vinculado a este deporte que es mi pasión, entonces no tuve mayores inconvenientes.

¿Es más fácil tomar un vestuario siendo ex jugador?

Te da un montón de herramientas, pero igual tenemos que estudiar todos, al igual que mirar videos, ir a clínicas y formarnos permanentemente. El haber sido jugador, te da un manejo grupal y una naturalidad dentro de un equipo, un club, un vestuario, pero eso es algo que hay que revalidarlo año a año. La naturalidad está siempre porque el básquetbol es mi ambiente, el lugar donde yo crecí y seguramente si estamos en una cancha de básquetbol conozca el 90 % de la gente que esté ahí adentro y eso te hace sentir cómodo.

Hace bastante tiempo trabaja en el club Bohemios, ¿Cómo es su filosofía de trabajo?

Hace 8 años estoy en el club en un proyecto ambicioso, tenemos un montón de personas trabajando en formativas, desde médicos, psicólogos hasta un staff técnico grande con tres profes de educación física, chicos que vienen del interior y demás. El club apuesta a las formativas, a fomentar lo que es la identidad, darle la oportunidad a los jóvenes de competir en una Liga que se ha vuelto en algunos casos profesional y competir con productos genuinos de la casa, en eso estamos embarcados ahora.

¿Cómo fue hacerse cargo del plantel principal en el momento que lo tuvo que hacer y terminar logrando el objetivo de ascender a la LUB?

No era un momento tampoco crítico porque el equipo no estaba mal del todo. Nosotros tuvimos un inicio bueno y al final nos costó con la salida de William Creekmore a Japón, eso nos obligó a un cambio de extranjero al que costó insertar ya que con Lance Williams se nos hacía difícil, pero de todas formas lo logramos y ahora tenemos un desafío enorme y más complicado que el del año pasado.

¿Tiene cierta ventaja ser uno de los entrenadores que repite frente a un plantel?

La realidad es que esta bueno que te renueven la confianza y que de alguna manera esto avala el trabajo que uno hizo el año anterior. Luego, todos los torneos arrancan de cero y es así siempre pero el volver a estar es un respaldo importante, en el club ya nos conocen, saben la metodología de trabajo que aplicamos, lo que se hace y se respalda el trabajo hecho. Es muy gratificante que te den la oportunidad de continuar al frente de un proyecto tan ambicioso como es este de Bohemios.

¿Cómo se define usted en su rol de entrenador?

Soy un apasionado que me gusta trabajar con un orden, hago mucho énfasis en el aspecto defensivo y de ahí construir la identidad del equipo, básicamente pasa por ahí donde siempre valoramos al jugador de la parte humana que es lo principal y luego la parte grupal de donde parte todo. Creo en la construcción de los equipos, los procesos de trabajo, la identidad de trabajo, son temas de los cuales leí y estudie mucho. Es por eso que pongo un hincapié importante allí.

¿Cómo se lleva a cabo la preparación de Bohemios?

La preparación viene bien a pesar de tener un poco de dificultad como muchos equipos por los jugadores que están en El Metro. Si bien incorporamos a Barrera y Terra definitivamente aún tenemos a Perdomo jugando y eso nos complica un poco y nos ha dificultado. Los extranjeros ya están hace una semana a disposición y el trabajo viene siendo muy bueno, lo que costó es el encuentro total de los jugadores, eso es lo más dificultoso, pero no nos quejamos de eso porque sabíamos que iba a ser así desde el momento que prestamos a estos jugadores.

¿Pudo armar el plantel que quería en base al presupuesto que había?

La idea era tener un plantel con todos jugadores de Bohemios, tenemos tres fichas que lo son salvo Juan Álvarez que es un cubano nacionalizado que nunca jugó en equipos de la Federación en Montevideo. Luego todos son del club y eso es lo que buscaba la dirigencia por lo que no hubo posibilidades de traer jugadores de otros equipos. Es una apuesta arriesgada y ambiciosa porque tuvimos que anticipar el proceso de algunos jugadores del equipo que quizás necesitaban más tiempo, el club tomó esta decisión arriesgada ya que necesitaba invertir en obras sociales, pero es también visto como una oportunidad para que muchos jugadores puedan mostrarse por lo que estamos contentos con el plantel que tenemos y miramos el futuro con optimismo.

¿Cómo repercute manejar un plantel con todos hombres del club?

Un poco la idea de un principio era traer a Rodrigo Trelles que esta hace tres temporadas fuera de la institución y que sea el estandarte del club, al igual que Camilo Antunes y Nicolás Sánchez que son jugadores muy identificados con el equipo, están cómodos acá y son respetados por parte de la parcialidad. Lo que buscamos es que ellos junto a los extranjeros guíen al equipo el cual es muy joven con juveniles de primer y segundo año que van a hacer sus primeras experiencias en el plantel de primera y les va a tocar estar en cancha. Si bien van a tener un proceso de adaptación que será dificultoso, van a aportar los suyo, tener un crecimiento importante y en eso estamos trabajando.

¿Qué le llevó a definir la dupla de extranjeros de Khalil Kelley y Daniel Stewart?

Lo que precisábamos era dos internos porque teníamos jugadores perimetrales y dentro del presupuesto de trabajo ellos entraban. A Stewart lo vimos bien porque jugó dos temporadas en Argentina y tuvimos muy buenas referencias personales de él. De Kelley estuvimos viendo varios vídeos y leyendo artículos, también tuvimos algún contacto pero principalmente por ambos hicimos mucho hincapié en lo que era la persona, la parte humana porque tenemos un grupo joven, necesitábamos que los que vengan tengan un rol de liderazgo y fuerte convicción de entrenamiento, crecimiento que tiren para arriba al equipo, en eso nos fijamos muchos y si bien tuvimos opciones de otros jugadores talentosos, su actitud y conducta dejaba dudas y por eso preferimos ir por lo sano, por hombres de buena conducta y jugadores con garantías humanas como las que precisábamos, eso sumado a la experiencia es fundamental y en estos días que hemos trabajado realmente todo ha sido formidable.

¿Contar con sub 23 como Martín Perdomo, Facundo Terra, Bernardo Barrera y Edison Espinosa quienes hicieron sus armas en El Metro y la LUB jugando a gran nivel da cierta ventaja?

La competencia después va a ser otra realidad y veremos para que estamos, pero practicar con este grupo tan joven, es una experiencia preciosa, ellos están demandando todo el tiempo entrenamientos, tienen mucha energía y ganas lo que hace que entrenar sea muy fácil y placentero porque cuando dirigís un equipo que responde permanentemente más allá de que hay errores y cosas para corregir como todos los equipos, tienen unas ganas y un hambre por jugar que hace que venir a entrenar sea un placer.

¿Cuáles son las expectativas, los objetivos de Bohemios en la LUB?

La realidad es que somos un equipo de presupuesto muy bajo. Nuestro primer objetivo del campeonato es permanecer en esta divisional pero después esta la realidad del día a día donde queremos ganar la mayor cantidad de partidos posibles y no hablamos de descenso, no manejamos esa posibilidad de los resultados o de con quien cruzarse, a quién se le puede ganar y a quién no. Lo que queremos es construir un equipo con identidad, que pueda ganar la mayor cantidad de partidos posibles, no miramos ni para arriba ni para abajo, sino que hacía adelante, tenemos que ganar el primer partido y luego el segundo y ganarles a todos. No vamos a elegir rivales y pensar en lo que va a pasar de acá a 20 partidos.

¿Cómo ve los cambios en la Liga Uruguaya 2018-2019?

Se vienen los tres extranjeros supuestamente y estuve hablando con algunos entrenadores amigos y las posiciones están un poco divididas, creo que las medidas en si son neutras pero lo que realmente importa es el ¿porque se toma esa opción?, ¿con que fin? y a la vez, ¿cuál es la intencionalidad?, si es que va a ser más llamativo sin duda lo va a lograr, pero hay que analizar la situación y ver que se soluciona. Bohemios fue uno de los equipos que votó de forma negativa a que hubiera tres extranjeros porque ahí llegamos a la discusión de si realmente así potenciamos la Liga o es que no tenemos jugadores o que pasa, hay que ver como eso se reglamenta, por ejemplo, hay países en los que se juega con dos en cancha y uno en el banco, otros en los que un jugador sub 21 o sub 23 este por determinado tiempo en cancha y quizás el debate tenga que estar más ahí, qué en si es bueno o malo tener tres extranjeros. Yo pienso que no es ni bueno ni malo el tema es que quieres provocar con esa medida y que esto no se haga para decir que estoy trayendo algo más para tapar lo que no estoy haciendo bien. El tema es cual es el impacto que tenga y como se va a utilizar relacionado a esto que hablamos recién, como se complementan esas medidas y después que haya un desarrollo de lo que se quiere desarrollar, que se vaya evaluando y controlando.

 

¿El cambio más positivo es el pase libre de los jugadores sub 23 entre las instituciones?

Tenemos que fomentar la participación de los jóvenes, hay que volver a hacer un torneo de reserva, paralelo al campeonato y que antes del partido de primera se juegue la reserva. Yo jugué reserva con jugadores como Mazzarino o el “Pata” Pereira y no era una deshonra, sino que era una oportunidad donde si venías de una lesión jugabas en la reserva para volver a estar en un alto nivel o si jugabas poco en el plantel principal, estaba la posibilidad de foguearte en la reserva y subir de nuevo más fuerte. Si hay que hacer este torneo es con seriedad, no para ocupar un espacio sino un torneo serio, que se cumpla y se le da la importancia que se le tenga que dar para proyectar el básquetbol de los jóvenes para arriba, eso es algo que acá cuesta mucho, las presiones son tan grandes que cuesta arriesgar. Pienso que hay que buscar la forma de descomprimir eso y ver las realidades porque hay muchos chicos que no llegan a jugar porque no los vemos, por eso quizás si vuelve la reserva y ves que uno hace 4/5 en triples es alguien que emboca pero quizás nunca lo viste y no sabes la calidad que tiene. Muchos tienen la chance de que lo ven los entrenadores de primera cuando explotan y suben pero no todos explotan en el primer o segundo año de juveniles, unos lo hacen antes, otros después, ya sea por problemas personales, familiares, o lo que sea. Hay que tener en cuenta esto porque muchos jugadores no consiguieron jugar y son talentos desperdiciados que quizás invirtieron 10 años o lo que se en entrenamiento. Yo personalmente he ido a varios partidos de la Liga Universitaria donde hay jugadores de buen nivel y que quizás no están contemplados en el marco federativo pero que perfectamente podrían tener lugar en algún equipo de reserva.

¿Cómo ve el desarrollo de los torneos sub 23?

Nosotros no intervinimos en el último porque afectaba demasiado el tema de los juveniles y es difícil entrenar por un torneo de dos o tres meses de duración donde no está claro la finalidad que tiene, se cruza con El Metro y nosotros cuando se nos consultó, optamos por mantener el lineamiento de las formativas y trabajar tranquilos en relación a meternos en un torneo comprimido, de mucha competencia y poco crecimiento. Hace poco se viralizó un video del “Oveja” Sergio Hernández que decía que no hay que jugar por jugar, sino que hay que entrenar, allí, en la corrección y en los procesos de trabajo es donde se crece y es ahí donde habría que poner un poco más de cabeza en lo que serían estos torneos de desarrollo.

¿Qué equipos cree que van a estar en la definición?

No lo analice y no lo pensé tampoco, pero creo van a andar los equipos que han estado estos últimos años, Hebraica y Macabi seguro estará, Aguada como el otro finalista, Malvín y Biguá es otro que jugamos hace poco un amistoso y esta muy bien aunque siempre hay alguna sorpresa. Realmente no se pero hay que ver los extranjeros de los demás equipos, pero más o menos viendo las inversiones de los equipos creo que ellos estarán en la definición.