Octavio Medina fue uno de los culpables de la victoria de Stockolmo sobre Colón por 79 a 71, en alargue, que le permite a la “S” seguir un año más en la divisional. Luego de finalizado el partido el salteño habló con Básquet Total.

El equipo del Prado logró mandar el cotejo a alargue y en los cinco minutos extras dio vuelta el partido para quedarse con la victoria: “Ganar así es hermoso. De atrás y como le gusta al hincha es lo que dicen. Esto es el premio de no haber bajado nunca los brazos, de luchar todo el partido, poder forzar el alargue y haberlo ganado ahí”.

Medina dio la cara por el equipo cuando Colón estaba en su mayor esplendor. El agotamiento no permitió que Octavio se rindiera y sacando fuerzas de donde no había logró levantar a su equipo para que explote la parcialidad de la “S”: “Eso está dentro de uno. Me enseñaron a no bajar los brazos y el saber lo que te estás jugando. Sabés que esto no es un ascenso que si perdés no subís pero no descendés. Este era un partido vital y yo quería dejar a Stockolmo donde se merece estar. La gente, los hinchas y los dirigentes hacen un esfuerzo importante y desde que llegamos al club nos trataron de excelente forma”.

Sobre la institución del Prado el salteño esbozó halagos: “Yo estoy agradecido con este club. Tenía muchos amigos que habían jugado acá, incluso mi hermano y me habían recomendado venir, por suerte no fue una mala decisión la que tomé. Desde el momento que ellos se fijaron en mí sabíamos lo que queríamos cada uno del otro. Buscaban un jugador que asuma, que lleve el juego, yo buscaba minutos y creo que fue lo que se terminó dando”.

Medina se prepara para afrontar la competencia con Hebraica y Macabi donde sabe que en principio no tendrá le mismo rol que en Stockolmo pero con trabajo duro sabe que se le puede dar la chance: “Pienso encarar como todos los años. Enfocado a trabajar duro, desde atrás, desde la sombra del resto porque no queda otra pero con las ganas de robar más minutos. Se viene mucha competencia tanto local como internacional y supongo que habrá más rotación incluso por la ausencia de Luciano (Parodi) aunque haya venido mi hermano, creo que todos vamos a luchar por un puesto”.

Octavio deja la institución azul con la tranquilidad de haber hecho el máximo: “El primer objetivo siempre es salvarse del descenso y se cumplió pero me queda un sabor amargo. Tenía otra expectativa porque en general este equipo tenía mucha incertidumbre porque habían muchos jugadores que jugaban El Metro por primera vez pero ahora estoy tranquilo de haber dejado al club donde se merece”.