Anclado en Barrio Sur y Palermo Atenas es mucho más que un club de básquetbol para la zona. Seis títulos avalan la gloria de una institución que merecía cumplir 100 años en primera división.

Es un club deportivo y social, es el corazón del barrio. Todo lo que tenga que ver con la zona se nuclea ahí. Con solo caminar por las calles del lugar alcanza para divisar columnas blancas y celestes, con alas negras pintadas en los muros.

Los 100 años de historia marcan mucho más que cualquier resultado deportivo. Familia, amigos, comidas, fiestas, bailes, juntadas, tambores, llamadas, carnaval y más. El centenario de Atenas excede al sitial que ocupe en la FUBB, pero la fecha invitaba a hacer la fiesta completa, y ayer se coronó.

Seis títulos ilustran las vitrinas, los más viejos los recuerdan mientras los jóvenes atienden las anécdotas de la época soñando con vivirlo algún día. Más allá de eso, hace mucho que Atenas no es campeón, el último fue en 1969 y la pasión no cesa, porque el amor por el club no sabe ni entiende de resultados, es mucho más que eso.

El básquetbol es el alma de una institución. Además tiene otros deportes federados y escuelas de la zona llenan de niños las tardes del club. El aporte social es enorme, en pequeñas grandes cosas, de las que no se ven, que no salen en los medios, pero que llevan un laburo diario a destajo para los que van día a día por Santiago de Chile o Cebollatí.

Se busca acunar, enseñar y transmitir esos valores que van de generación en generación, que arraigan al barrio con el club, porque más allá de incovenientes que han marcado las historia ateniense, hay muchas cosas más positivas que negativas.

La campaña fue soñada, desde el juego de adentro al comportamiento de afuera. La noche fue larga, entre cánticos, festejos, tambores y algún vino que llegó para mantener el calor corporal cuando el frío azotaba. Atenas lo merecía, la historia no podía impedirle festejar sus 100 años en primera.