El escenario de Biguá lució impecable y fue una fiesta los dos días.

Uruguay organizará la Americup y además se postuló junto a Argentina para ser anfitrión en el Mundial 2023. Si bien lo de este fin de semana no se compara con tamañas competencias continentales, la organización demostró estar a la altura de contiendas relevantes.

El escenario de Biguá se vistió de gala. Se cuidaron al máximo los detalles, no falló nada. Desde la Federación a los funcionarios del club trabajaron en pos de un objetivo que se cumplió con creces.

La gente llenó el gimnasio de la calle Vázquez Ledesma. Es lindo ver a Uruguay jugando de local, algo que no pasa seguido, y más con la expectativa de un nuevo proceso que ilusiona. Lograr transmitir de adentro hacia afuera, y viceversa, se construye con este tipo de jornadas positivas que unen al equipo y su público.

Pasó un gran fin de semana.