Con un segundo tiempo bárbaro de Martín Mayora, Verdirrojo venció a Unión Atlética en la última pelota 85-83 y se aseguró un triunfo bárbaro en el Cerro.

Clima frío en el punto más alto de Montevideo y paro general a la vuelta de la esquina. Sin embargo, Verdirrojo y Unión Atlética recibieron el calor de su gente en la calle Prusia, donde ambas hinchadas llegaron en buen número. De arranque la UA estuvo 6-0 arriba. Es que los primeros dos minutos del juego, suspendido hace una semana por humedad, lo habían tenido mejor al equipo de Martin Sedes. El azulgrana no se quedó con eso, ya que de la mano de Semiglia asistiendo y Wilkerson anotando, el equipo sacó hasta diez puntos de ventaja. En el local las ofensivas no fueron prolijas y llegaron los primeros puntos de la mano de tiros libres. El primer chico fue para la visita 17-10.

El segundo cuarto ya fue otra cosa. Verdirrojo emparejó y con la carta ofensiva de Simmons se colocó en juego. Los de Velsen no jugaron tan cómodos y el partido no tuvo un dominador claro. Santiago Massa, como es costumbre, entró bárbaro desde el banco de suplentes y con buenas bombas más allá de los 6,75 e intensidad defensiva hizo moverle la modorra al juego. El alero se juntó con el extranjero del Cerro y la visita se fue arriba 34-32 al descanso largo pero sin la superioridad de los primeros diez.

El tercero fue paridad absoluta. Wilkerson lastimó en ataque y visitó mucho la línea de tiros libres. Semiglia ya no asistía tanto pero atacaba muy bien el aro y comenzaba a llenar de puntos su casillero personal. Por el lado del local hubo un partido bárbaro de Martín Mayora. El base oriundo de Trouville que no tuvo un buen primer tiempo, comenzó a embocar de afuera y asistir de forma excelente a sus compañeros. Su segundo tiempo fue brillante, y siendo un maestro en los contraataques, corrió la cancha de forma inteligente y siempre culminó bien. Se junto con Massa y juntos permitieron que Verdirrojo igualara en 56 al término de los primeros 30 minutos.

El último cuarto fue hermoso. Semiglia fue enorme junto a Wilkerson. En el local Monteverde sacó la cara reboteando y peleando como si midiera 2,10, el local sacó cinco de renta, 70-65 con cinco minutos por jugar. Otra vez Semiglia puso bolas importantes y en un abrir y cerrar de ojos el juego estuvo igualado llegando al final con diferencias de un punto y convirtiendo el juego en uno de gol a gol. A partir de ahí la visita errando muchos libres no pudo cerrarlo. Primero Alonso puso 1/2 para dejar con vida al local. Simmons se mandó hasta abajo y sacó la falta. También puso uno y erró el otro, con la fortuna de que Macanskas tomó el rebote ofensivo y puso un doble muy gritado. En la recarga Monteverde cometió su quinta personal en un foul muy dudoso sobre Semiglia, quien para no ser menos también erró uno y puso el otro. Con 8 segundos la pelota era del Cerro con el partido igualado en 83.

Nieto pidió minuto y diagramó la jugada perfecta. Cortinas varias para que Simmons se mandara, el extranjero con un doble limpió de cuarta guardó la pelota en el aro de la cantina y la hinchada locataria se vino abajo. Triunfo en la hora del local y alegría caliente en una noche fría de invierno.

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