Nicolás Catalá fue el mejor nacional del conjunto de Atenas en la victoria de las alas negras sobre Auriblanco en la cancha del papal. El oriundo de Bohemios habló del gran triunfo y del buen arranque del elenco de Palermo.

"Esta victoria se disfruta muchísimo. Teníamos el partido casi perdido, faltaba un minuto y poco, estaba fea para nosotros. Jugamos horrible, espantoso, no defendimos a nadie, pero lo importante es ganar y y sumar puntos en la tabla, por suerte lo terminamos consiguiendo" fueron las primeras palabras de un Catalá autocrítico a la hora de analizar el juego de su equipo.

Auriblanco estuvo gran parte del partido arriba y entró a jugar los últimos 10 con una renta de siete a favor. La unidad en disputa se la terminaron llevando sobre el final del cotejo y Nicolás explica el porque se dio así: "Un par de errores de ellos nos revivieron. Supimos robarla, atacar rápido cuando creímos que era lo mejor y hasta nos dimos el lujo de meter un triple faltando poco. Si no entraba era difícil que ganáramos".
Luego del descanso Catalá se despachó con cuatro tiros consecutivos desde los 6.75 y colaboró al principio de rebeldía que proponía el conjunto de Martín Frydman: "Me gusta asumir, soy uno de los tiradores del equipo entonces cuando estoy abierto tengo que tirar. Hoy las cortinas de Fausto, el Pitu que ingresó a conducir en ese momento del partido, me dejaron solo y la mandé a guardar por suerte".
El rectángulo de juego de Auriblanco no es fácil: "Esta es una cancha dura de jugar. Hay partes que está en bajada, los aros son bastante diferentes y la perspectiva no es buena. Es difícil y es importante ganar acá y en todos lados".
Catalá tiene claro que es lo que quiere este Atenas: "Subir es lo que no planteamos. Si salimos campeones mejor pero el objetivo que tenemos es subir".