Golden State Warriors se consagró campeón de la NBA. Los de Oakland recuperaron el título que le arrebataron los Cavs el año pasado.

En el partido disputado el pasado viernes, Cleveland venció a Golden State por 137 a 116 y de esta manera logró mantenerse con vida, obteniendo su primer triunfo en la serie. Los actuales campeones de la NBA establecieron una marca de más puntos anotados en un primer cuarto (49), en una primera mitad (86) y de triples anotados (24) en unas finales. En el ganador se destaco la brillante actuación de Kyrie Irving, que encestó 40 puntos, bien secundado por LeBron James, que aportó 31 tantos, 10 rebotes y 11 asistencias.

Los dirigidos por Steve Kerr saltaron a la cancha con Stephen Curry, Klay Thompson, Kevin Durant, Draymond Green y el georgiano Zaza Pachulia. Por su parte, los comandados por Tyronn Lue comenzaron con Kyrie Irving, J.R. Smith, LeBron James, Kevin Love y el canadiense Tristan Thompson.

El encuentro disputado en el Oracle Arena de la ciudad de Oakland, presentó un comienzo favorable al conjunto local, que con un par de triples en las manos de Klay Thompson y Draymond Green, conseguía abrir una pequeña ventaja de cinco unidades (9-4). Sin embargo, la visita realizó un par de buenas defensas, que les permitieron correr la cancha, para en un abrir y cerrar de ojos, colocar un parcial de 9-0, que les daba la posibilidad de pasar al frente en el marcador. De la mano de un inspirado LeBron James, que anotaba a diestra y siniestra, los de Ohio lograban sacar una renta de ocho puntos (12-20). Sobre el final del primer periodo, los de California encontraron la figura de Stephen Curry, que era importante para que su rival no continuara incrementando la diferencia en el score.

En los primeros compases del segundo cuarto, los campeones actuales de la NBA volvieron a tener el control de las acciones, ya que aprovecharon alguna pérdida de balón, más algún tiro mal seleccionado del rival, para explotar el ataque rápido por intermedio de Irving y James. Con muy buenos ingresos desde el banco de suplentes de Andre Iguodala y David West, los de San Francisco ponían un rápido 6-0, que nuevamente equilibraba las acciones. El locatario mantuvo durante unos minutos una gran intensidad defensiva, mientras que en ataque comenzaron a entrar los lanzamientos que no habían ingresado en el arranque del juego. Prácticamente sin que nadie se diera cuenta, los Warriors pasaron de perder por 8 puntos a ganar por 16 (61-45). Un triple kilométrico de J.R. Smith sobre la bocina del primer tiempo, le permitía a los Cavs achicar la brecha a 11 unidades (71-60).

En el arranque de la segunda mitad, el elenco visitante salió decidido a concretar una reacción que los mantuviera en partido. Con un par de anotaciones de Tristan Thompson y Kevin Love, este último ausente por completo hasta ese momento, lograban ponerse a cinco unidades (82-77). No obstante, los de Oakland no se dejaron doblegar y con un buen aporte ofensivo de Kevin Durant, volvían a sacar una renta superior al doble dígito. Los de Cleveland se mantuvieron firmes, evitando que su rival pudiera aumentar aún más el margen. Con un demencial Smith, que anotaba triples inverosímiles, sumado a un par de buenas defensas en el otro lado del rectángulo, los Cavaliers seguían teniendo chances reales de pelear el encuentro. Al finalizar el tercer periodo, Golden State estaba al frente por 98 a 93.

En los primeros minutos del último cuarto, los dirigidos por Steve Kerr tenían como principal objetivo administrar la renta que tenían a su favor, evitando cualquier tipo de reacción de su adversario. Los comandados por Tyronn Lue intentaron un último esfuerzo, sobre todo a impulsos individuales de LeBron James, que por momentos fue poco acompañado por sus compañeros, en gran medida provocado por la excelente defensa de Thompson sobre Irving. Sin embargo, Durant estaba enfocado en conseguir su primer anillo y no quería que se le escapara por ningún motivo. En el cierre del juego, los Cavs se quedaron sin combustible y tuvieron que observar como lentamente se esfumaba la posibilidad de conseguir el bicampeonato. Finalmente, los Warriors se quedaron con la victoria en cifras de 129 a 120 y de esta manera se consagraron campeones de la NBA por quinta vez en su historia, la tercera desde que la franquicia tiene su sede en el estado de California.

En el ganador se destacó una vez más la soberbia actuación de Kevin Durant, que anotó 39 puntos y capturó 7 rebotes, bien secundado por Stephen Curry con 34 tantos y 10 asistencias. Por el lado del perdedor, LeBron James aportó 41 unidades, 13 rebotes y 8 asistencias.

Sin lugar a dudas, “KD” fue el MVP de las Finales, luego de convertir más de 30 puntos en los cinco juegos que tuvo la serie.