Joaquín Jones, una de las figuras de Auriblanco en el triunfo sobre Verdirrojo, habló con Basquet Total.

El alero dio las primeras sensaciones tras el triunfo: “Verdirrojo es un cuadro que se hace fuerte de local, fue un partido dificil pero la idea es no tenerle miedo a nadie, jugar partido a partido y los resultados van a venir porque tenemos un buen equipo”.

Auriblanco siempre aguantó las reacciones del rival: “En base a una buena defensa pudimos sacar la ventaja, era obvio que ellos se iban a venir porque la hinchada empuja, pero la experiencia de nuestros jugadores en saber manejar los tiempos fue claves porque no nos apresuramos y asumieron quienes debían hacerlo”.

Otra vez Luis Pérez encontró soluciones interesantes desde la banca: “Se dice que somos un equipo corto pero tenemos ocho jugadores muy parejos que cualquiera puede jugar, los Sub 23 van a ir encontrando su lugar para estirarlo aun más. La idea es no nublarse cuando uno no tiene un buen día porque hay un compañero para suplirlo”.

Jones destacó a la gente del club y la humildad del brasileño Goncalvez para adaptarse a la realidad de la institución: “Hay que sacarse el sombrero porque en el club hacen un esfuerzo bárbaro, es bien de barrio. Siempre están dando apoyo. Al extranjero lo tratan excelente, el nunca se quejó de nada y se adapta a lo que tiene que hacer para el equipo. Él lee muy bien el básquetbol. Rod entendió que no tiene que desesperarse porque la pelota le va a llegar y hace diferencia cuando la agarra abajo”.

Para el final habló de los sentimientos de jugar con Andrés, su padre: “Quiero agradecerle a la gente de Biguá que me dejó cumplir este sueño de jugar con mi padre, el debut fue un poco de nervios para mi, hoy me saqué el balde de querer demostrar y lo estoy disfrutando un poco más”.