Con Rod Goncalvez como figura y una actuación ofensiva formidable del colectivo Auriblanco venció de visitante a Verdirrojo 96-75.

Excelente marco de público en el Cerro con promesa de buen juego entre dos equipos que habían debutado con victoria. El triunfo viajó al barrio Bella Vista donde la alegría reina más que nunca, los vecinos se pellizcan, la realidad marca que Auriblanco está primero e invicto. Hoy le sacan captura de pantalla a la tabla para guardarla de recuerdo. Y van por más.

De movida arrancó a puro triple la visita, mientras que Federico Cholaquides era quien asumía en Verdirrojo. El apellido Jones sonaba fuerte, padre e hijo comenzaron con el aro abierto y generando. Goncalvez puso todo lo que encontró en la pintura adentro del cesto. Parcial de 11-4 que despertó los primeros cánticos de la gente. Mathías Nieto pidió minuto, hizo algunos cambios, con más rebeldía que básquetbol, con Simmons y Belase se llegó a poner a tres. La visita fue la versión "El Metro" de los Warriors, bajo la conducción de Facundo Sánchez encontró gol por todos lados. Triples de Taibo, dobles del foráneo, y el base que además de distribuir puso un par de dobles de alta factura técnica. El primero se fue 32-18.

El segundo arrancó con parcial de 6-0 de Verdirrojo que hizo parar a su gente, defendiendo y corriendo el elenco de Nieto intentaba ponerse en partido. Pero atrás sufrió rompimientos y descargas porque rotó mal toda la noche. Auriblanco movió bien la bola y encontró triples en manos de Emiliano Suárez y Joaquín Jones. Además hubo otro buen ingreso de Camilo Colman y Goncalvez cada vez que tocó la bola en zona de influencias devolvió puntos. La renta llegó a ser de 22, pero el local tuvo premio, quizás inmerecido, al colocar un 8-0 final con su extranjero como estandarte para irse 51-37 abajo al descanso largo.

El tercero arrancó muy domado. Sacó rédito Verdirrojo, empujando con su gente desde el aro que da a la cantina. Siempre positiva la hinchada local fue factor preponderante para la reacción liderada por Pablo Macanskas, con Cholaquides y Simmons como socios, se llegó a colocar a nueve. El papal entró en la locura y se olvidó completamente de Goncalvez. El Verdi apuró un par de ofensivas y volvieron a aparecer las figuras visitantes, entre Joaquín Jones y el extranjero sacaron de los pelos a su equipo que había caído. Ambos fueron claves para irse 69-58 al último.

Cuarto final donde Verdirrojo llegó a colocarse a ocho con un Simmons colosal. Lo ayudaron poco. Auriblanco fue inteligente con buena conducción de Emiliano Suárez y puntos de Andrés Jones. En el momento cumbre de la noche se vio la diferencia entre los equipos. El local fue pulmón y corazón, la visita utilizó la inteligencia y experiencia de sus hombres para buscar a Goncalvez que fue un problema sin solución durante toda la noche. Por más que Massa y Simmons intentaron, el brasileño volvió a brillar para darle el segundo triunfo a Auriblanco en el Metro, con total justicia y comodidad.

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