Biguá venció a Olimpia 83-81 y se aseguró el pasaje a la final del Torneo Sub 23.

En una noche gélida de Otoño. El barrio Colón recibió una de las semis de la Copa de Oro del Torneo Sub 23.

El juego comenzó muy parejo. Olimpia gozó de buenos porcentajes y controló el marcador. Rodrigo Melgarejo fue en el líder ofensivo del local para dominar a mediados del cuarto inicial por cinco unidades. La visita intentó con Martín Couñago pero los de Mario Enrich con un sólido final de periodo se fueron arriba 23-17.
El segundo chico fue de momentos . Olimpia arrancó con todo y con un 12-2 sacó 16 de ventaja. Teniendo excelentes porcentajes desde más allá de los 6.75 el equipo local hizo fluir la ofensiva y Biguá sufrió. Sin embargo con una presión en toda la cancha y cargando el rebote ofensivo, el Pato mejoró atrás y adelante. Sin embargo, otra vez con Melgarejo y lo bueno de Cabillón el local supo salir del asedio de la visita y recuperó ventajas de doble dígito. Así se fue 46-35 al descanso largo.

El tercero fue de locos. Olimpia arrancó con un 8-0 para sacar 19 de la mano de Viana y Melgarejo. Sin embargo un enorme parcial de 23-3 de la visita le posibilitó pasar por primera vez desde el primer cuarto. Un imperial Facundo Grolla, imparable para la defensa local sumado a buenas bolas de Couñago y Hernán Álvarez fueron las claves. A partir de ahí el partido lo dominó el Pato. Una bomba de Melgarejo sobre la bocina dejó las acciones igualadas en 64 de cara al último chico.

El cuarto final tuvo de todo. Biguá intentó alejarse en el marcador pero el equipo olimpista con mucho amor propio siempre estuvo a tiro. La visita con excelentes porcentajes y tomando muchos rebotes ofensivos dominó siempre en el último lapso del juego. De esta forma, entrando al último minuto el Pato estaba arriba por 6. Una bomba de Melgarejo dejó a Olimpia a tres y la pelota para la visita. Los del Sapo Rovira no anotaron y tras cortar a Nobile con 6 segundos por jugar el local seguía a una bola. Él Cabeza puso el primero tiro a errar el segundo y la pelota se perdió afuera. Con 4 segundos Olimpia tenía la chance de igualarlo o ganarlo. Sin embargo una buena defensa y un tiro impreciso del propio Nobile permitió a Biguá vencer y estar en la final de la Copa de Oro.