Luego de terminada la primera etapa de estos cuartos de final en la Liga Uruguaya de Basquetbol el Palacio Peñarol tuvo varios huecos en sus tribunas y esto plantea una importante pregunta.

La misma es si el Contador Gastón Güelfi es el escenario correcto para albergar estas instancias de los playoffs, o si tal vez las canchas de los propios equipos involucrados lograban generar un ambiente de alta competencia, a diferencia de lo que ha pasado en la mayoría de los encuentros jugados hasta el momento.

Con la excepción del cotejo entre Aguada y Larre Borges, en donde todo el público que se hizo presente no entraría en cancha del aurinegro, cualquiera de los otros recintos puede albergar sin inconvenientes a las parcialidades que acudieron a los demás partidos.

La media de público de las llaves: Hebraica y Macabi – Trouville, Urunday Universitario – Defensor Sporting y Malvín – Biguá, no debe ser mayor a las 700 u 800 personas. Al ser un escenario con capacidad para 4700, el mismo luce con muchos vacíos en sus tribunas.

Es cierto que por disposición de la Federación Uruguaya de Basquetbol (FUBB), con la fuerte recomendación de la empresa televisiva, los cuartos de final se juegan con el formato de doble jornada y eso sería un poco más complicado para la transmisión. Pero que el ambiente sea más apropiado es solo una de las ventajas que tendría jugar en las canchas de los equipos.

Otra de ellas, en lo deportivo, es que las localías tendrían influencia real, siendo favorable para quién culminó mejor colocado en la fase regular que en caso de ir a un juego definitorio lo hará donde jugó todo el año.

Además, también sería más justo el reparto del dinero por venta de entradas vendidas. Que ahora se dividen entre cuatro, y que de la otra forma sería entre los rivales solamente.

Seguramente a medida que la Liga se vaya acercando a su desenlace, sea el equipo que sea que llegue a instancias finales, la gente va a acompañar en mayor número. Pero por el momento, los cuartos de final del torneo, no tienen el entorno que merecen.