Biguá y Malvín, sufriendo más de lo previsto, vencieron de atrás a Cordón y Montevideo respectivamente por la Copa de Oro del Torneo Nacional Sub 23.

Biguá 91-81 Cordón

Por el grupo 4 de la Copa de Oro, el local recibió a Cordón en Villa Biarritz. El “Pato” saltó a la cancha con Martín Couñago, Joaquín Jones, Facundo Grolla, Martín Rojas y Alfonso Arrillaga; al tiempo que el albiceleste lo hizo con Federico Martínez, Nicolás Pereira, Ignacio D’Angelo, Nicolás Piñeiro y Emanuel Barneche.

El inicio del juego fue parejo, con Jones resaltando por el lado de Biguá tanto para generar como para anotar, mientras que Cordón generó desde el poste bajo y las descargas para sus perimetrales para cerrar el primer chico 25-22.

Ya en el segundo, Rojas se hizo pesar en la pintura y cargó de faltas a los internos de la calle Galicia. A pesar de los buenos aportes desde el banco visitante, el equipo del “Sapo” Rovira ajustó en defensa y lo dejó sin gol, para irse al entretiempo ganando 45-35.

Tras el descanso largo, Cordón volvió a crecer en el juego jugando desde el rompimiento de Sebastián Maturana, y defendiendo en zona para contrarrestar la ventaja física del “Pato”, que bajó sus porcentajes. Así, el marcador fue 67-64 para el albiceleste de cara al último período.

El juego fue parejo e intenso, con pequeñas ventajas para Biguá que no pudo ampliar la renta. Promediando el cuarto, tras minuto de Bartesaghi, Cordón volvió a empatar el partido. A pesar de esto, un buen cierre de Couñago fue determinante para que el local se mantenga arriba en los últimos minutos, y cierre el juego con victoria 91-81.

Malvín 76-49 Montevideo (Por Matías Fabregat)


El campeón vigente del Torneo Nacional Sub23, Malvín, disputó su primer encuentro en la edición 2017 del certamen y lo hizo pisando fuerte. Derrotó a Montevideo, en condición de local por 76 a 49, y picó en punta en el Grupo 1.

El primer cuarto fue una gran sorpresa para todos los presentes en el Canil, se eligieron mal las ofensivas, se luchó más de lo que se jugó y en ese entorno, el visitante leyó mejor el juego y desde la sociedad formada entre Rodrigo Varela afuera y Federico Rodriguez en la pintura, sacó diferencias. Entre ellos dos sumaron 13 de los 20 puntos de su equipo para irse al descanso 20-15 arriba.

En el segundo chico la cosa fue diferente, Rodriguez se cargó de faltas y el playero ajustó la defensa dejando a su rival en solo cuatro puntos en dicho período. En ataque aparecieron los que debían, Emiliano Serres comenzó a dominar abajo y los puntos llegaron de la mano de Federico Baltasar para que Malvin se vaya al entretiempo 30 a 24.

El segundo tiempo ya fue otro partido. El equipo de Montevideo, nervioso, no volvió a contar con la conducción necesaria para ponerse en partido nuevamente, en parte porque uno de sus armadores, Santiago Insua, se dobló el tobillo derecho durante el segundo cuarto y pese a continuar jugando, no se lo volvió a observar tan cómodo. Con todas esas ventajas, el azul de la playa se sintió mucho más suelto y comenzó a aprovechar los espacios abiertos por su rival y allí empezó a brillar Gonzalo Díaz, quien se convertiría en una de las figuras del partido. La tercera parte culminaría 53 a 37 para el local.

El ultimo cuarto fue un mero tramite que solamente dio para que Alfredo Cabrera, de buen arbitraje junto a Aline García, expulsara a un parcial de Montevideo por insultar a la terna. El partido terminó 76 a 49, y pese al susto del primer cuarto, el campeón pisó fuerte en el Grupo 1 de la Copa de Oro.