Biguá consiguió un importante triunfo al vencer a Defensor Sporting por 96-91.

 

Noche lluviosa recibió a estos dos equipos que necesitaban ganar para alimentar su objetivo de clasificar a Playoff directo. Juan Cambón, Joaquín Osimani, Richard Chaney, Nicolás Borsellino y Ricardo Glenn abrieron por parte del dueño de casa. Mientras que la visita lo hizo con Martín Osimani, Mauricio Aguiar, Javier Mojica, Kiril Wachsmann y Josh Duinker.

Pelota al aire y la primera posesión para Defensor, así como los primeros minutos de juego. Defensa cuadrado – 1 y un gran nivel de Duinker anotando los primeros ocho puntos le daban una ventaja al fusionado. El “Pato” inmediatamente intensificó la marca sobre el extranjero y en ataque estuvo más claro desde el perímetro para poder pasar al frente por primera vez en la noche. Del otro lado era Mojica quien aparecía en el score y con dos bombas la viola se fue seis arriba. Los de Villa Biarritz se vieron ampliamente superados en la defensa y el puertorriqueño volvió a lastimar desde los 6.75 para que Kogan pidiera un minuto para reorganizar a sus dirigidos. Al regreso el local se mostró más despierto en la ofensiva pero la dupla Wachsmann – Duinker estaba intratable dominando en la pintura. Con doble del australiano sobre la chicharra, la visita culminó el primer chico 32-21 arriba.

Los segundos diez minutos fueron para el anfitrión. Un buen ingreso de Diego Álvarez, recuperando, asistiendo y convirtiendo acercaban a su equipo con un 8-0. Por si fuera poco Chaney metió un triple con falta, convirtió el adicional y el Pato pasó por mínima diferencia. Tras dos minutos y medio sin convertir, Jauri decidió solicitar un tiempo muerto para cortar la racha rival. El “ingeniero” puso a Aristimuño para marcar a Chaney -que llevaba cinco triples en seis intentos- y lo hizo de gran manera, anulándolo y obligando al técnico local a sacarlo. Pero los problemas de los del Parque Rodó comenzaron a venir por otro lado. Álvarez seguía enchufado desde el perímetro y con 11 puntos en siete minutos jugados del segundo cuarto, Biguá ganaba por seis. Explotando el juego en la pintura con Glenn y Borsellino el dueño de casa siguió dominando, cerrando el primer tiempo con un 27-8 letal, para irse al descanso largo 48-40 arriba.

El tercer cuarto fue reflejo del primero. Ambos ensayaron defensas zonales pero sin hacerlo de gran manera, dejando como factor determinante la efectividad de cada uno a la hora de atacar el aro. En ese aspecto el fusionado dañó primero con un 7-0 para ponerse definitivamente en partido. Pese a esto, destellos de Joaquín Osimani anotando y asistiendo, devolvieron una luz de nueve al locatario. La defensa al hombre y su oponente en colectivas, le permitió a Kiril igualar el encuentro con libres y posteriormente con doble del “Pica” pasar a ganar por 64-62 con 2:07 por jugar del tercer chico. Un técnico a Borsellino y al banco sobre el cierre le permitió a los de Jauri irse 69-66 arriba de cara al final del encuentro, que prometía ser apasionante.

Los jugadores cumplieron y la hinchada sentía cada posesión como si fuera la ultima.  Intercambiaron ataque por ataque durante casi cuatro minutos, pero el pato comenzó a ser mas consistente en la defensa. Robando balones y corriendo la cancha con un Chaney que seguía inspirado abrió una pequeña luz. La diferencia en lo que a conversiones desde la línea de libres significa fue abismal, Biguá tuvo más de una oportunidad para aumentar la brecha y lo desaprovechó, mientras que del otro lado se erró muy poco y mantuvo a la viola en partido.

Con triple de Joaquín Osimani, el electrónico quedó igualado en 86, con 2:59 por jugar y le aumentó la intensidad al juego. Tras un minuto sin convertir ninguno de los dos, libres de Cambón hicieron diferencia pero un triple de Martín Osimani puso a los del Parque Rodó uno arriba. Inmediatamente Chaney respondió e hizo el final electrizante. Falta de Haller sobre Juanchi les permitió aumentar la renta a cuatro con 56.5 segundos por jugar. Jauri pidió tiempo para organizar la siguiente ofensiva pero se encontró con una excelente marca que terminó en robo y luego en tiros para Osimani, que convirtió uno solo y dejó a su conjunto cinco arriba a falta de 25.3. Una conversión de Haller le daba ilusión a su gente pero a la hora de ser cortado, apareció el temple del capitán para devolver a cinco la diferencia y que la hinchada comenzara a festejar un nuevo triunfo. Un triple errado por Martin Osimani concluyó en un 96-91 para el local, que se volvió a hacer fuerte en casa.

En el ganador el destacado fue Richard Chaney con 28 unidades, mientras que en la visita el goleador fue Martín Osimani con 22.

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