En el gran triunfo de Biguá sobre Aguada, Joaquín Osimani fue pieza clave aportando 16 unidades y haciendo jugar a sus compañeros, asistiendo en ocho oportunidades. Finalizado el encuentro dialogó con Básquet Total.

Tal vez eran realidades distintas las que tenían aguateros y el “Pato”, pero Joaquín habló del plus del equipo: “Esta es una cancha durísima. Se han hecho muy fuertes acá, es una de las localías más fuertes de la liga y venían crecidos de la Liga de las Américas. Nosotros veníamos de perder un partido en casa (Larre Borges), que nos dolió y creo que eso nos hizo sacar la fuerza para venir hoy con todo y por suerte quedarnos con el punto”.

En un partido tan cerrado, los últimos cinco minutos fueron claves y el jugador se refirió a eso: “Creo que llegamos mejor físicamente, se rotó el equipo, jugaron juveniles que capaz que no son esperados en minutos pero nos dieron una mano importante. Sí bien en ese momento nos cargaron mucho abajo, creo que algunos jugadores llegaron más descansados sobre el final y pudimos, sobre todo estar tranquilos, poder ejecutar tranquilos, no volvernos locos con los gritos, ni con haber sacado una diferencia. Ellos empezaron a jugar mucho con el físico, nosotros seguimos haciendo nuestro juego y fuimos yéndonos de a poco, liquidando el partido”.

“Creo que la defensa fue brutal. Smith es un jugador determinante que acapara más de una marca, tenemos que estar ayudando constantemente a su marcador y eso genera tiros o alguna desatención, porque estamos todos sobre él. Creo que hicimos un laburo increíble en el final. En el principio nos costó, nos tomaron muchos rebotes ofensivos, tiraron mucho libres pero en el final nos concentramos y eramos cinco abajo del aro agarrando la pelota que quedara para poder ejecutar bien adelante”, continuó diciendo Osimani, sobre la importancia de la defensa en el partido.

Biguá parece ser el “verdugo” de Aguada, ya que aún no ha sido derrotado por los de la Avenida San Martín. Sobre esto, el “5” del Pato dejó: “Creo que cada partido merece preparación y este era el más difícil de todos porque, además de estar en su cancha, Aguada es un equipo que venía de perder dos veces con nosotros y obviamente iba a querer ganarnos. El momento en el que veníamos, de perder un par de partidos consecutivos nos hizo estar fuertes. Estoy muy contento por el carácter que sacó el equipo, que fue brutal. Todos los que entraron lo hicieron sabiendo que era una guerra, y lo vivimos como tal”.

A medida que la Super Liga se acerca al final, mayor parece ser la paridad. En ese clima, Joaquín sabe que cada partido puede marcar la diferencia: “Nosotros sabíamos que estábamos teniendo una localía muy fuerte. El otro día perdimos un punto inesperado con Larre Borges que nos hizo un partidazo, y nosotros nos teníamos mucha confianza jugando de local porque teníamos mejores porcentajes, conocemos la cancha, las referencias. Al perder sabíamos que teníamos que ganar este partido sea como sea para seguir en la pelea, entonces esto nos ayudó. Tenemos que seguir siendo fuertes en casa y cualquier puntito que podamos sacar afuera nos puede ayudar a seguir arriba”, sentenció.