Hincha y formado en Aguada, “Fido” se destaca por su buena mano y capacidad de salto. Terminando su etapa juvenil, tiene como objetivo jugar la próxima LUA.  Promesas presenta a Nahuel Santos.

Nombre:             Nahuel Santos

Apodo:                “Fido”

Edad:                    19 años

Puesto:                Alero

Altura:                 1.94

Club:                     Aguada

 

 

¿Por qué te dicen “Fido”?

El apodo me lo puso un amigo hace muchos años, por el muñeco de 7up, que se llamaba “Fido Dido”.

 

¿Cómo empezaste a jugar al básquetbol?

Arranqué mis primeras prácticas a los 4 años en Aguada, y mi madre me sacó porque sólo me gustaba la parte de tirar al aro, cuando había otra cosa me quedaba sentado afuera.  Volví a los 9 años al club y desde ahí sigo jugando.

 

¿Qué Entrenadores tuviste en Formativas que te hayan marcado?

Tuve varios técnicos desde que arranqué, el primero fue Germán Fernández en la escuelita, después tuve a Alejandro Santerini, Marcos Quiñones, Marcio Matoso, Fernando Cabral y ahora estoy terminando las Formativas con Pablo Morales y Joaquín Núñez.  El que más me marcó fue Fernando Cabral, con él aprendí y mejoré mucho.  Siempre me dio para adelante y se preocupaba por que mejore día a día.

 

¿A qué edad decidiste que querías ser profesional?

A los 15, siendo Infantil segundo año, empecé a tomarlo de una manera distinta.  Pasé de jugar 5 minutos a jugar todo el partido.  Desde ahí tengo como objetivo llegar a ser profesional.

 

¿Cambiaste algo de tu rutina o forma de hacer las cosas desde entonces?

Empecé a tomarme las cosas más en serio, practicar mejor y prestar más atención.

 

¿Cuáles son tus principales características como jugador?

Me gusta jugar en equipo, soy atlético y rápido, tengo un buen salto y buen tiro exterior.

 

¿Y qué cosas estas buscando mejorar hoy en día?

Principalmente estoy buscando mejorar mi físico, ganar peso y fuerza.  El manejo del balón y la intensidad en defensa son otros de mis puntos a mejorar.

 

Estuviste en  procesos de Selección también.  ¿Cómo fue? ¿Qué te sumó entrenar ahí?

Sí, me sirvió para darme cuenta que tengo que mejorar mucho.  Se entrena a otro nivel y otra intensidad.  Me gustaría volver a estar en el proceso de Sub 23, pero para eso tengo que seguir entrenando y mejorando.

 

¿A qué edad empezaste a entrenar con el Primero de Aguada?  ¿Qué diferencias notaste ahí?

Empecé a los 16, siendo cadete.  Era todo nuevo, otro ambiente, muy distinto a las Formativas.  Son muchas las diferencias, entrenar toda la práctica con la mayor intensidad y principalmente la concentración, ya que si te perdés un segundo, fuiste.

 

¿Te acordás cómo fue tu debut en la Liga? 

Sí, fue en el Palacio Peñarol, contra Atenas.  Entré faltando 2 segundos para terminar el segundo cuarto y ni vi la pelota.  Esos fueron mis primeros segundos oficiales en primera.

 

¿Te cuesta el cambio de rol entre Juveniles y Primera?

No sé si decir que me cuesta, sé que en Juveniles soy un jugador y en Primera otro.  Me encantaría tener el mismo protagonismo algún día, ahora sé que falta mucho y trato de defender, pasar la pelota y tomar los tiros que me queden.

 

Te tocó entrenar con un distinto como LGM, ¿qué aprendiste en esos años con él?

Aprendí mucho, de verlo entrenar, de verlo jugar, lo que es en verdad ser un profesional y seguir mejorando ya siendo un excelente jugador.  Tuve la suerte de poder ayudarlo en la recuperación (después de la operación), pasarle la pelota, atacarlo y defenderlo, conversar.  Que te dé consejos un jugador así es muy importante.

 

Aguada armó un muy buen equipo este año y el inicio ha sido muy bueno.  ¿Cómo te sentís dentro de este equipo?

La verdad que tenemos un muy buen equipo, pero más allá de eso hay un muy buen grupo, y creo que también es por eso que nos está yendo bien.  Me siento muy bien con ellos, se comparten muchas cosas dentro y fuera de la cancha.  Creo que podemos llegar lejos este año, pero hay que seguir trabajando.

 

A nivel de entrenadores de Primera, también tuviste muchos.  ¿Te quedaste con algo en especial de alguno? 

Todos los técnicos te dejan una enseñanza, trato de aprender lo que más pueda de cada uno.  “Curro” Segura fue con el que jugué más minutos y me dio más confianza.

 

Estas terminando tu etapa en Juveniles, ¿cuáles son tus próximos objetivos?  

Mi objetivo para el año próximo es no parar de jugar, seguir entrenando y poder jugar el Metro.  Quiero hacer todo lo que me ayude a seguir sumando cosas y mejorar.

 

¿Cómo has ido conciliando el básquetbol con los estudios? 

Se me dificultó un poco en estos años, no pude venir a las prácticas de la mañana y me perdí de mucho.  Ahora que terminé ya puedo sumar las mañanas y más horas de entrenamiento.

 

¿Quiénes son tus referentes en el básquetbol? 

De Uruguay, Leandro García Morales, da gusto verlo jugar.  A nivel internacional, me gustan Nicolás Brussino y Kevin Durant.