Se suspendió el partido entre Unión Atlética – Biguá a falta de 00:23 cuando igualaban en 79 puntos. Lamentable, pero otra vez la pulseada la ganó la violencia.

Lindo clima en cancha de la UA. Naranja al aire impulsada por Gonzalo Salgueiro, comenzó mucho mejor Biguá, con el perímetro excepcional, 5/5 en triples, Juan Cambón y Rodrigo Brause, cumplían una gran labor ofensiva. Marcó al hombre el “Pato” y eso le provocó grandes problemas al local para llegar al gol. Dominaba la visita que se llevó el primer chico 27-19.

En el segundo cuarto el elenco de Edgardo Kogan mantuvo el nivel, sin Nicolás Borsellino –tres faltas en en los primeros 10 minutos- ni Juanchi Cambon, dos jugadores de jerarquía, el quinteto no lo sintió. Muy buena respuesta de Martín Rojas y también de Diego Álvarez en la base. Rodrigo Riera no encontraba soluciones en el banco de suplentes, muy poco lo del azulgrana, falto de confianza, nervioso y se veía un equipo superado en lo deportivo y anímico en el rectángulo de juego. El de Villa Biarritz arriba el primer tiempo 50-30.

Tras el descanso largo, salió con otra actitud el de la calle Velsen. Emiliano Giano, Gastón Semiglia y Kristian Clarkson aportaron minutos de confianza, parcial de 9-2 para achicar en el score (52-39). Pero ajustó atrás Biguá y empezó a tomar segundas pelotas en ataque, buen lapso de Ricardo Gleen, Borsellino marcaba diferencias, Brause-Cambón bajaron los porcentajes, pero a distancia mantuvieron regularidad para sacar renta de 20 unidades (63-43). “Presión, presión” el grito de Riera a sus dirigidos, para tratar de robar rápido y descontar, el local en el epílogo con lindo doble a distancia de Clarkson  se colocó a 15 tantos, 66-51 ganaba Biguá.

El cierre, increíble, e imprevisto. Unión Atlética puso intensidad en defensa con mucha presión, Semiglia, Martín Perdomo y Ángel Varela. Jugaba incomodo el equipo del “Panza” Kogan, y ya no le era fácil jugar en ataque como los tres cuartos anteriores, donde lo dominó en todos los aspectos al rival.  Pelota a pelota defendió el azulgrana, y empezó a contagiar a la tribuna que estaba callada, porque el equipo no tenía un buen encuentro. Carente de líder en cierto momento, apareció Semiglia, enorme, se puso el cuadro al hombro en ofensiva, bien secundado por Cantón, que aguantó a Borsellino –hasta que se fue por quinta falta- , y después a Gleen, apareció en momento clave el argentino.

El “Pato” se quedó sin vuelo, desconocido en cancha y a la vez sorprendido, se le complicó un partido que tenía dominado, lo ganaba 72-70, apareció Semiglia para colocar mini racha de 4-0 para que la UA pasara 74-72. La “Pulga” picó fuerte de tres, Álvarez para pasar 75-74 a falta de 1:40.

Repuso el local en ataque, buen lanzamiento del “Gatito” Perdomo (76-75), enseguida tras asistencia de Chaney, Gleen convertía para Bigúa que pasaba al frente 77-76 a falta de 1:01.
Puso la bola en cancha el azulgrana, cuando debía ser para Semiglia, asumió mal Clarkson que caminó y perdió la pelota. Sacó el “Pato”, doble de cuarta distancia, frente al aro de Chaney para aumentar 79-76 a falta de 00:32.

Unión Atlética colocó la pelota en cancha y mal parado, sacó el lanzamiento Semiglia que puso tremendo triple para igualar en 79-79 a falta de 00:23, cuando se suspendió el partido, por invasión de cancha de la parcialidad de la UA.

Párrafo aparte para el paupérrimo cierre, en un partido cambiante, vibrante. Cuando puso el doble Richard Chaney, lo festejó con los puños hacía abajo, algo encorvado, como muchos lo hacen manifestando que “hay que tener…” para meterlo en un final cerrado, pero no se tomó los testículos como interpretó la hinchada de Unión Atlética.
Se enojaron varios hinchas, y antes del triple de Semiglia, algunos parciales del rincón contra el aro que da las espaldas a la puerta de ingreso, lo salivaron al extranjero cuando iba a defender. Se detuvo el juego que no daba garantía de seguridad, era la sensación que se palpitaba, quizás, ese era el momento de suspender. Repuso el local, bomba de Semiglia y un parcial ingresó a insultar –invadiendo, y de lo desenfocado que estaba se dio contra Pablo Sosa, sin agredir-.

Ahí se armó un tumulto en el rincón mencionado entre los propios hinchas de la UA, Salgueiro, observó el ingreso de algunos parciales y lo suspendió. Cuando se retiraron prácticamente corriendo, se agredió al juez Pablo Sosa rumbo al vestuario, por parte de la parcialidad locataria que corrió hacía las escaleras del escenario deportivo, lamentable, una vez más la violencia, otra vez arroz…

Básquet Total se quedó hasta las 12:15 que se abrió la puerta de los jueces para recabar información. Pablo Sosa pidió que no se sacará fotos del formulario, el cual fue informado por el delegado de Unión Atlética, Jorge Del, a los periodistas que estábamos apostados –único medio-, el cual indicaba:
1- Invasión de la hinchada de Unión Atlética,
2- Agresión sobre el juez Pablo Sosa,
3- Salivazos de la parcialidad locataria a jugadores de Biguá.

Una pena, otro partido que va a tener consecuencias en la calle Canelones esquina Río Negro.