Fernando Martinez volvió a pisar las instalaciones del club Malvín, pero esta vez con los colores de Goes. La gente de la playa no se olvidó de él y fue bien recibido.

Y una vez volvió, si, aquel base con el dorsal 44 que tantas glorias le dio a la parcialidad playera. Once temporadas, 4 títulos y un millón de alegrías a una hinchada que lo llama por “Dios”. Volvió y fue recibido de la mejor manera, Fernando Martínez fue ovacionado por el público antes y después de finalizado el encuentro.

En la antesala, “El Enano” recibió una plaqueta como obsequio. Banderas y cantos reinaban en Legrand, los cuales hacían referencia al ídolo de Malvín. Volvió pero esta vez con otra casaca, la del misionero, y seguramente para él no fue un partido más.

El publico acompañó la vuelta de su ídolo, poco importó el resultado ya que iniciaron el canto de “Enano, Enano” segundos después de haber terminado el encuentro.

Fue una verdadera fiesta, Fernando vivió una noche como pocas, su rostro mostraba una inmensa emoción al ver como la gente, su gente lo recibía nuevamente en lo que es y será por siempre, su casa.