Héctor Da Prá sigue comandando el proyecto que ha hecho crecer el básquet de Urunday Universitario desde el punto de vista institucional y deportivo.  A pocos días del inicio de la Liga Uruguaya, el DT dialogó con Basquet Total.

 

¿Cómo evalúa la preparación que han hecho, a pocos días de comenzar la Liga?

Nosotros hicimos una preparación larga. Empezamos el 1º de julio, ha pasado mucho tiempo y ya estamos un poco impacientes esperando que empiece la Liga. Nos simplificó mucho el hecho de tener la base del año pasado, tanto Emilio como Leandro Taboada, Diego Soarez, Shaquille Johnson como extranjero, más los jugadores del club.  Eso lo teníamos ganado y nos aliviana mucho el terreno.

Si bien Shaquille Johnson sigue, Steve Toyloy hace tiempo no jugaba en Uruguay.  ¿Cómo ha sido su incorporación al equipo?

Steve (Toyloy) llegó el 15 de agosto. Creo que tiene que jugar mucho más. Nuestra vara estaba con “Mike” Sweetney, que es un jugador que tiene un talento superior. Lo que buscamos fue un jugador de cuerpo grande, que ocupe un espacio importante en el equipo.  Toyloy es grande, pero todavía no lo veo muy atlético, le falta capacidad de salto, y a veces su ética de trabajo se deja estar, no es la que nosotros buscamos.  Queremos jugadores que se involucren en nuestro programa, como Emilio (Taboada) y Shaquille (Johnson), que quieren que el equipo gane por encima de las individualidades. Necesitamos ese tipo de jugadores. Steve (Toyloy) está tratando de conseguirlo, estamos en la duda, no sabemos si es él o si es otro, pero él tiene que entender que esto es lo que necesitamos, trabajar todos los días y ayudar al equipo, que es más importante que él mismo.

En comparación al año pasado, el equipo de Urunday es más largo, ¿fue uno de los objetivos al delinear el plantel?

La idea es alargar el plantel para no sufrir lo del año pasado, que no sólo nos quedamos cortos y agotados en los partidos, sino al final del campeonato. Llegamos al cierre de la temporada con una carga muy grande de minutos y la idea es ahora tratar de restar minutos para que lleguen frescos al final.

Su proyecto en la institución va más allá del primero, y aparte de tener sub 23 de equipos de la LUA también le ha dado minutos a jugadores formados en el club.  ¿Es la idea para la Liga sostener esta rotación?

Yo no le prometo a los jugadores minutos, pero la idea es esa. Rivas ha demostrado que juega en la Liga sin problemas, Zubiaurre y Tortajada también lo hacen. La Liga tiene imponderables, por ejemplo hoy día se enfermó Craig y puede pasar en la Liga, por eso yo necesito saber que Djellatián es confiable, que Mateo Suárez puede darnos minutos. Ellos saben que se los van a tener que ganar y que cuando los llame tienen que estar preparados. Los minutos no se regalan, se ganan y ellos están en eso. Están trabajando, están creciendo. Todo este trabajo de formativas del club en algún momento va a “explotar” y en el futuro no será necesario tener que ir a buscar sub 23 afuera.

¿Cuáles son los objetivos de Urunday para la LUB?

Te diría dos, el primero es no sufrir, que va enlazado con el segundo que es clasificar entre los ocho. El año pasado teníamos expectativas, sabíamos que estábamos en el límite y hoy la idea es tratar de pasar esa barrera. Queremos jugar la Superliga y dejar de sufrir. En la rueda de abajo, por más que puedas ser superior a los demás, es muy duro, hay que ir a las canchas de los demás, los equipos echan el resto. Sufrimos mucho el año pasado con sanciones y lesiones.  El objetivo claro es ese, clasificar entre los ocho, disfrutar la Superliga, ver cómo crece el equipo y qué podemos hacer para hacerlo crecer y buscar algo más.

¿Qué le pide a los jugadores en cuánto al juego?

Ahora volvimos a jugar como lo hicimos al final del año pasado. Tenemos que tener claro en el equipo el rol de cada uno. Nosotros tenemos dos anotadores, los bloqueos tienen que ser buenos, el equipo tiene que aprovechar sus espacios. El equipo tiene que saber lo que hace, estamos jugando mejor y recuperando la identidad. Defensivamente todavía nos cuesta, a veces disimulamos las carencias de algunos jugadores yendo a una zona. Si el equipo vuelve a cómo terminó el año pasado estaremos en el camino de tener nuestra identidad, de saber a qué juega Urunday.

Han jugado muchos amistosos, incluso internacionales, y torneos de preparación.  Esto es clave para poner a punto el equipo, ¿cierto?

Todos los torneos nos propusimos jugarlos seriamente. Una cosa es dar minutos de descanso y refrescar jugadores, y otra es no ser serios. Ahora nos vamos a enfrentar con un equipo difícil de entrada como Malvín.  Son pruebas que nos hacemos, nos medimos para saber dónde estamos parados.  Me parece que los jugadores de básquetbol tienen que jugar, no le veo sentido a reservar a Taboada o a Johnson, ellos tienen que jugar.

¿Cómo sigue la preparación en la recta final previa al inicio de la Liga?

Nosotros entrenamos prácticamente todos los días doble horario.  Luego de la próxima copa amistosa volveremos a entrenar duro, vamos a hacer varias sesiones de video para analizar al rival, tanto de equipo, que recién estamos empezando a verlo, cómo individual de los jugadores. Anthony Young jugó conmigo el año pasado, y a Albert Jackson lo conozco muy bien. Hay que darle toda la información a los jugadores para que no nos sorprendan, y pensar que va a ser un partido muy complicado. Larre Borges tiene buenos jugadores, con experiencia y si los subestimamos –que no estamos en condiciones de hacerlo– vamos a pasarla mal.

¿Cómo se conforma su cuerpo técnico?

Este año subí dos entrenadores de las formativas, José Mackiewicz y Mauricio González, que además jugaron conmigo en Aguada.  Jaime Yusupoff es el encargado de las planillas y el “Profe” Álvaro Aguiar que hace la preparación física.