Con un cachetazo de Marquinhos a falta de cinco segundos Brasil venció a España 66-65 y sumó su primer triunfo en los Juegos Olímpicos.

Dos potencias que debutaron con derrota y aspiraban a un triunfo sabiendo que otro resultado negativo mermaba sus chances de clasificar en buen lugar a la siguiente ronda e incluso ponía en peligro el pasaje a cuartos de final.

Fue un encuentro muy parejo, con un primer tiempo donde Brasil manejó pequeñas diferencias dentro de un trámite entretenido que tenía a los locales mandando en el score con rentas cortas. Buena participación de Alex García y de Nené; sumados a los triples que trajeron desde el banco Raulzinho Neto, Guilherme y Benite.
España mejoró a partir del segundo período, donde niveló el score, con buen juego colectivo y una defensa zonal que fue dificil de descifrar para el rival. Los de Magnano se fueron 34-31 al descanso largo.

Ya en el complemento los brasileños vivieron su mejor momento. Con Huertas que tuvo un pasaje significativo mostrando su potencia goleadora, y Leandrinho Barbosa activando en sus conversiones que estuvieron apagadas en el inicio. A eso se sumó un buen pasar de la dupla Felicio/Lima en el juego interno. España, sin gol, vio como Brasil entró al último 53-45 arriba.

En el cuarto final llegó a sacar hasta 10 de renta el local, que dominaba todos los aspectos y parecía transitar con cierta tranquilidad hacia el triunfo. Sergio Llull con triples consecutivos abrió el aro y, con él, creció la ilusión de España. Pau Gasol fue realmente desnivelante en el cierre y Sergio Rodríguez colocó otra bomba. España pasó 64-63 faltando 2 minutos.

De ahí hasta el cierre hubo muchos errores, los europeos colocaron 1/4 en libres y Brasil puso solo uno en manos de Nené. El marcador 65-64 para los de Scariolo cuando faltando 23 segundos Nené tomó el rebote para salir en busca de la victoria. Tiró Marcelinho Huertas sin éxito pero Marquinhos llegó para cachetear el balón que entró para hacer delirar el Carioca 1, que estaba repleto. Llull muy forzado tiró la última, que ni siquiera encontró aro.

Así ganó Brasil, el sufrimiento llevó al delirio. Se sacó un peso de arriba y buscará continuar en racha para encontrar la clasificación que lo coloque en la siguiente fase.