Hoy Promesas especial, de Selección, presentando a uno de los grandes proyectos de nuestro básquet, que con sólo 17 años disputó el reciente Sudamericano:  Juani Ducasse.

 

Nombre:            Juan Ignacio Ducasse
Apodo:               “Juani”
Edad:                  17 años
Puesto:               Alero / Ala-Pivot
Altura:                2.04
Club:                   Trouville

 

¿Cómo arrancaste a jugar al básquetbol?

Empecé a los 4 años, en Trouville, porque mi familia estaba vinculada al club.  Mi primo Joaquín (Izuibejeres) jugaba y mi tío, Roberto Izuibejeres, era el presidente. Desde que me metí no me fui más.

¿Qué entrenadores has tenido en Formativas que te hayan marcado?

Pasé por muchos entrenadores.  En el club el primero fue Rafael Tróccoli, y lo tuve hasta preinfantiles. También tuve a Alejandro Rodríguez y a Juan Manuel González, “Jopa”.  Después ya de más grande tuve a Augusto Pons, los últimos años. Además me marcaron mis entrenadores de la Selección como el “Hechicero” (Fernando Cabrera) y Luis (Pierri) que me ayudaron mucho, igual que el “Gallego” Álvarez.  Todos ellos me ayudaron en todo momento.

¿A qué edad empezaste a ver qué el básquet podía ser algo más en tu vida?

Estos ultimos años, que tuve la chance de jugar con la Selección, ver el nivel internacional y donde estaba parado.  Pude medirme con jugadores de otros países y empecé a ver que era algo alcanzable, que podía llegar a ser profesional.

¿Cómo te definís en cuanto a puesto?

Me siento muy cómodo jugando de “3”, aunque también puedo jugar de “4”.  El año pasado en Trouville en Primera en el 5×5 entraba en los dos puestos.

¿Cuáles dirías que son tus características como jugador?

Últimamente he mejorado el ataque hacia el aro, la penetración.  Creo que ahora tengo un rompimiento respetable y un buen tiro.

¿Cómo definís todo lo que te pasó en el último año?  Sudamericano U17, Mundiales de 3×3, debut en Primera, Selección mayor…

La verdad que todavía no logro caer todo lo que me pasó, fueron un montón de cosas. Muy contento, pero sé que tengo que estar muy centrado porque son muchas cosas que han pasado y no se me puede ir la cabeza porque me puede hacer mal.  Es una responsabilidad muy grande, pero lo vivo contento, momento a momento.

Empecemos por el club… ¿cómo fue empezar a entrenar con el Primero de Trouville?

Es un juego totalmente distinto.  Es muchísimo más táctico, hay que estar concentrado en todo momento porque te vas un segundo y se desarma todo.  Tienen que estar todos los eslabones muy bien organizados.  Al principio me costó un poco acoplarme a lo que era el equipo, Álvaro Tito le gusta un juego táctico y estructurado, y yo venía de Formativas de tomar decisiones que en Primera no se pueden tomar, o no se deben tomar.  Quedé muy contento por lo que aprendí con todos los jugadores, me ayudaron mucho.

¿Te acordás del partido en que te tocó debutar?

Sí, el 24 de octubre pasado, contra Olimpia en Trouville.  Me acuerdo la fecha porque fue justo el día que nació la hija de Joaquín (Izuibejeres). Ese partido sacamos diferencia temprano y entré al final del segundo cuarto, menos de un minuto.  Después al final del partido, que ya estaba liquidado, volví a entrar los últimos tres minutos y metí un triple. Fue hermoso, entrar y que todos te apoyen por ser del club, fue increíble.  Fue un sueño cumplido.

Y yendo a la Selección… ¿te acordás cuál fue tu primera práctica de todas?

Sí, fue cuando tenía 13 años, haciendo la transición a Infantiles, con el cambio de pelota y eso. Me acuerdo que era un grupo abierto, éramos como 60, y el cuerpo técnico del “Hechicero” (Cabrera) estaba conociendo la generación.

¿Se te pasaba por la cabeza todo lo que podía venir después?

No.  En ese momento ni se me pasaba por la cabeza quedar en esa selección.  Y después me tocó estar en preselecciones de la 96 y 97, e incluso en el Premundial U16 como fui el último corte el “Hechiero” me dio la oportunidad de estar con el equipo en Maldonado. Fue mi primer experiencia, aunque no me cambiara, recién empezaba con lo de la Selección y fue muy lindo poder vivirlo y compartirlo con los compañeros.

Cuando Signorelli asumió la Selección y habló de un grupo de trabajo de Sub 23, ¿te imaginabas estar?

En el club hablábamos de quién podía estar en esa lista, y yo no me imaginaba estar porque todavía daba muchos años de ventaja.  Pero se fue dando, me citaron, entrené bien y quedé para la etapa siguiente.

No sólo para entrenar, sino que te citaron entre los 15 que iban a pelear un lugar…

Eso fue un orgullo, una mezcla de sentimientos inexplicable.  No caía, no me daba cuenta que estaba en una preselección mayor hasta que empezaron los entrenamientos y me di cuenta donde estaba.

En medio de eso te tocaba viajar a Kazajistán para el Mundial de 3×3, y cuando volviste te enteraste que ibas a Estados Unidos…

Fue muy de golpe. En realidad me enteré en la escala en Alemania, y Javier (Isis) me llama y me dice que el cuerpo técnico había decidido que fuera a jugarme un puesto a Estados Unidos, y que viajaba al día siguiente con el “Pica” (Aguiar) y el “Pelado” Vázquez. Fue increíble.  Estuve en Montevideo menos de 24 horas, y al día siguiente volví a viajar.

¿Cómo fue la posibilidad de entrenar en Estados Unidos con la Selección?

No podía creer que estaba entrenando con esos monstruos, miraba todo lo que hacían, cómo se comportaban adentro y afuera de la cancha para copiarlos. Ellos llegaron muy lejos con el básquetbol y son ejemplos a seguir. Además siempre me dieron para adelante, me daban consejos adentro y afuera de la cancha, me apoyaban y me hicieron sentir uno más del grupo.  Estoy muy agradecido con Marcelo (Signorelli), Leo (Zylbersztein) y Javier (Isis) también.

Ya en Venezuela, ¿cómo fue quedar entre los 12?

No sé cómo explicar lo que sentí.  Fue antes de un almuerzo, juntaron a todo el plantel y dijeron quiénes estaban desafectados.  Sentí una mezcla de orgullo y alegría, sabía que no iba a jugar, pero poder representar de nuevo a Uruguay era algo tremendo.

¿Y el debut en el torneo?

El primer partido con Argentina que me tocó debutar, porque nos tocó perder por bastante, era increíble ver los jugadores con y contra los que estaba jugando. De Argentina varios van a estar en los Juegos Olímpicos o incluso jugar en la NBA. Es algo que no te das cuenta en un principio, pero es tremendo.

Y después de todo esto, ¿cuál es el próximo paso?

Ahora me voy a Estados Unidos, a terminar el liceo allá. Surgió por una empresa, You First Sports, que representa a Granger y varios jugadores de NBA. Ellos se contactaron con mis padres, si bien siempre tuve ganas de irme, no estábamos buscándolo. Ellos me están buscando una opción que sea buena tanto académica como basquetbolísticamente, porque sabemos que las dos partes son importantes. Por ahora hay ofertas de highschool en Kansas y Florida, y esta semana seguramente definamos cuál opción tomar. La fecha de inicio depende de cada una, pero sería en agosto. La temporada de básquet empieza el 1º de noviembre, pero la pretemporada se inicia junto con las clases.

¿Qué sabés de allá?  ¿Qué crees que vas a encontrar?

He visto varios videos, de los dos liceos. Juegan a otra cosa distinta. Es una mezcla de Estados Unidos y FIBA, un juego mucho más físico y atlético, atacando el aro todo el tiempo, menos táctico y menos estructurado. Son jugadores con físicos similares o más grandes que el mío, o sea que la ventaja física que siempre tuve acá no la voy a tener.  Siempre jugar con jugadores mejores te hace mejorar, porque hay que ponerse a su nivel para poder rendir.