Promesas vuelve con una serie de entrevistas a jóvenes protagonistas de la LUA que buscan su espacio en la próxima Liga Uruguaya.  Comenzamos presentando a Mateo Pose, revelación de las alas negras.

Nombre:             Mateo Pose
Apodo:                “Cesulo”
Edad:                    21 años
Puesto:                 Ayuda-Base
Altura:                 1.91
Club:                     Atenas

¿Cómo arrancaste a jugar al básquetbol?

Arranqué tarde. Antes jugaba al fútbol y dejé porque me aburrió.  Mi hermano jugaba al básquet en Nacional y yo lo iba a ver, y en el entretiempo me metía a la cancha a pelotear.  Ahí el entrenador de él me dijo si no quería empezar a practicar y fui. Estuve los últimos meses de infantiles que ni jugaba y después arranqué a jugar en cadetes.

¿Cómo se da lo de pasar a Atenas?

Por mi abuelo, que es hincha igual que yo y de joven vivía en Palermo.  Él me recomendó.

¿Qué entrenadores has tenido en Formativas que te hayan marcado?

Martín Frydman, que lo tuve todos los años de Formativas.  Él llegó al club el mismo año que yo y fue el entrenador que siempre tuve.

Habiendo arrancando tarde, ¿cuándo viste que podías apuntar a ser profesional en el básquetbol?

Cuando arranqué no lo hice pensando en ser jugador de básquetbol.  Pero me destaqué en juveniles, y en el Metro de 2012, que ascendimos, Luis Alonso me citó para entrenar con el primero.  Fue ahí cuando me empecé a foguear con el profesionalismo.

¿Cómo te definís en cuanto a puesto?

Soy un “2”, o un alero.  Un base no soy, si tengo que dar una mano la doy pero no es el puesto que más me gusta.

¿Cuáles dirías que son tus características como jugador?

Soy un jugador que corre la cancha bastante, soy muy activo, paso bien la pelota y de defender básicamente.

Si tuvieras que definir a un ayuda-base o alero ideal, ¿cuáles serían sus características?

Tirador, seguro con la pelota, que tenga buen pique, sea buen pasador, y siempre hay que defender.

¿Qué diferencias te encontraste cuando empezaste a practicar con mayores en el Metro 2012?

Pasas de las Formativas que es más amistoso, a algo profesional, en donde se juegan cosas importantes y hay presión.  El día a día es mucho más serio.

¿Eso te hizo cambiar algo en tu forma de ver el básquet?

Si, empezás a ver realmente como es todo, especialmente en lo táctico.  Y además a cuidarte mucho más en el día a día.

¿Te acordás cómo fue tu debut en ese Metro?

Sí, contra Larrañaga en cancha de Goes.  Me acuerdo clarito, íbamos ganando por 20, entré y estaba muy nervioso.

¿Fue difícil acostumbrarse a los distintos roles que tenías en primera y en juveniles?

En juveniles asumís más en ataque, y en mis primeros minutos en Liga el año pasado mucho no la tocaba, y tampoco iba a entrar y tirármela.  Juega mucho la confianza que tiene uno.

El año pasado fue raro para vos quizás, porque empezaste a tener más minutos pero terminó con el descenso.  ¿Cómo lo viviste?

La verdad fue un año duro.  Descendimos, Atenas es un cuadro de primera.  En los años anteriores había muy buen cuadro, pero prácticamente no pisaba la cancha ni en las prácticas.  El año pasado jugué más pero nos tocó descender.  En lo personal fue el mejor año pero para el equipo no fue bueno haber descendido.

Este año no arrancaste con tanto protagonismo, pero con los partidos te fuiste ganando un lugar importante…

Tal cual, los primeros partidos entraba a defender, 2 o 3 minutos y nada más.  En el partido con Verdirrojo de local entré bien y me mantuve hasta el final del partido, jugué más de 20 minutos.  Ahí me empecé a afianzar. Martín (Frydman) siempre me da la oportunidad y la aproveché.  Tenemos un plantel largo y rotamos mucho, entonces los minutos dependen de cada partido.

¿Cómo es compartir plantel con varios jugadores que vienen contigo desde las formativas, donde incluso Mauro Zubiaurre es el capitán?

Es algo muy bueno, son amigos de años y es una ventaja por la confianza que tenemos y que nos conocemos bien a la hora de jugar juntos.

¿Cuáles son tus objetivos personales hoy en día?

Lo que más tengo que mejorar es lo físico, ganar “kilos”.  En cuanto a lo colectivo, terminar lo mejor posible en Atenas, y si se puede ascender bárbaro.  Quiero jugar Liga este año.

Tenés la ventaja de que por ser Sub 23 de la Liga de Ascenso podés jugar LUB sin ocupar ficha mayor, ¿esa es la idea no?

Sí, esa es la idea y lo que más quiero.  Hay que seguir haciendo buenos partidos en la LUA a ver si se me da la oportunidad.

Cambiando un poco el tema, ¿cómo has podido conciliar los estudios con el básquet?

Es un tema con los horarios, especialmente en Liga que hay doble horario.  Este año empecé la Licenciatura en Educación Física en el IUACJ y pasó muchas horas ahí, a veces me voy directo a entrenar o incluso tengo que salir antes.  Por suerte los profesores tienen cierta flexibilidad.  Estoy todo el día “al palo”.

Para cerrar, ¿cuáles son tus referentes en el básquetbol?

Johwen Villegas, lo admiro como jugador y por suerte he podido compartir plantel con él.  Además de las características de juego, me gusta su actitud de siempre dar para adelante y ser buen compañero.