Bohemios derrotó 93 – 82 a Miramar, jugando como local, en un partido de rachas que le permite al marrón de Pocitos no perderle pisada a los de arriba.

Los dos iniciaron el cotejo marcando a hombre lo cual produjo que el trámite sea de mucho uno por uno y parejo en los primeros instantes. Jerrel Williams era el encargado de las ofensivas cebritas mientras que Tarrie Monroe fue importante en los de la calle Gabriel Pereira sobre todo en el costado defensivo. Sin embargo, Pedro Pereira cambió la defensa al hombre por una zona triángulo dos que obligó a Miramar a tomar tiros externos y le permitió a Bohemios aprovechar el bajo porcentaje de su rival para empezar a abrir diferencias. Nicolás Catalá fue pieza clave, lastimando desde los 6.75 y Diego Tortajada tuvo bueno minutos en el poste bajo, tomando protagonismo ante la ausencia del extranjero Creekmore. Los conducidos por Esteban Yaquinta estuvieron cinco minutos sin anotar y Camilo Antunes cerró el primer chico con un triple sobre la chicharra que puso arriba a su equipo 23 – 9.

Con bombazo desde larga distancia cortesía de Martín Perdomo se abría el segundo período con dos minutos ya disputados. Los de la calle Santiago Gadea no le encontraban la vuelta al partido y dependían de lo que podía hacer Matías Nicoletti en base a impulsos individuales. Fue todo muy desprolijo, pero dentro de ese entrevero quién se benefició fue el conjunto visitante. Encontró soluciones desde el banco con Nicolás Sánchez y Leandro Pintos, este último, incluso con un triple. Los de Pocitos eran en ese pasaje los que no encontraban la vía para llegar al gol y esa frustración fue traducida en el marcador en dónde perdieron una ventaja que supo ser de 18 puntos, a tan solo tres, de cara al descanso largo: 40 – 37.

Esteban Yaquinta encontró también en Rodrigo Cardozo un punto alto entre los relevos y Nicoletti comenzó a hacerse figura en el equipo. De la mano de un quinteto que lo completaban Sánchez, Pintos y Williams, los monos pudieron adelantarse en el tanteador. El juego era de ida y vuelta, con el ataque al aro como punto en común. Fue Antunes que con ocho unidades al hilo le devolvió el liderazgo al local. Por culpa de múltiples pérdidas y mal balance defensivo, los de Villa Dolores aprovecharon las corridas y se llevaron el tercer cuarto por un punto, 66 – 65.

Nicoletti por un lado y Catalá por el otro parecía ser el duelo en el amanecer de este último chico. Miramar jugó unos cuantos minutos sin un base definido, colocando a Damián Blazina en esa posición. A la larga eso terminó siendo contraproducente porque se notaba la falta de organización. Nicoletti ya no era tan eficaz debido al agotamiento físico que se percibía en él ya que jugó los 40 y los cebritas mermaron su nivel de juego. Bohemios lo aprovechó, y con Catalá, Antunes y Tortajada como pilares, lograron abrir diez tantos a falta de tan solo dos minutos para el cierre. Por más que la visita esbozó una reacción con Sánchez y Williams, los dirigidos por Pedro Pereira tuvieron la solidez y la inteligencia para manejar los segundos finales y de esa forma llevarse el punto en cifras de 93 – 82.

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