Uruguay terminó en el sexto lugar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, siendo hasta el momento su última participación en la cita olímpica.

Hacía 20 años que no clasificaba, la última vez había sido en Tokio 1964, pero tras ser segundos en el Preolímpico de Sao Paulo se volvió a ganar el derecho a participar.

En dicho torneo acumuló seis victorias, ante Argentina, Puerto Rico, Canadá, Cuba, México y República Dominicana y apenas dos derrotas en el debut contra Brasil y en el último partido frente a Panamá cuando ya estaba clasificado.

Y así llegó el momento de la cita olímpica, que se desarrolló del 28 de julio al 12 de agosto. Fue la segunda vez en la historia que Los Ángeles era la sede, ya lo había sido en 1932.

El formato de disputa era con 12 selecciones divididas en dos series de seis cada una. Clasificaban los cuatro primeros de cada lado para la Segunda fase. Los dos últimos de las zonas jugaban la ronda consuelo por el noveno al decimosegundo lugar y a la vez los perdedores de Cuartos de final hacían lo propio por el quinto al octavo puesto y los vencedores seguían el camino a la lucha por las medallas.

Uruguay quedó emparejado en el grupo B con Francia, España, Estados Unidos, Canada y China mientras que del otro lado estaban Yugoslavia, Italia, Australia, Alemania Federal, Brasil y Egipto.

El debut marcó un triunfo ante los franceses por 91 a 87, luego de alargue en 73. Luego perdió frente los españoles por 107 a 90, a los locales 104 a 68 y los canadienses 95 a 80, para lograr el pasaje venciendo a los chinos por 74 a 67.

Los Cuartos de final marcaban a Yugoslavia como rival, una parada muy difícil y eso se vio reflejado en el tanteador que marcó una clara derrota por 110 a 82 que cerró el camino a la ilusión de ir por una medalla.

Italia, Australia y Alemania Federal fueron los otros derrotados y por ende los rivales de la fase por el quinto al octavo lugar.

Las semifinales de esa ronda tenían como adversario a los australianos a los que se derrotó por 101 a 95 para de esta manera ir a luchar por el quinto lugar ante los italianos que dieron cuenta de los alemanes en el otro cotejo.

Australia derrotó a Alemania Federal y acabó en la séptima colocación relegando a los germanos a la octava mientras que la selección uruguaya culminó su actuación con derrota contra Italia 111 a 102 para finalizar sextos, exactamente en la mitad de la clasificación.

En el fondo de la tabla, del noveno al duodécimo puesto, quedaron Brasil, China, Francia y Egipto en ese orden.

Mientras que en la lucha por las medallas en las semifinales Estados Unidos doblegó a Canadá 78 a 59 y España hizo lo propio con Yugoslavia 74 a 61.

El bronce fue para los yugoslavos que le ganaron a los canadienses por 88 a 82 en tanto que el oro se quedó en casa porque EEUU dio cuenta de los españoles en la final por 96 a 65. En el combinado norteamericano se destacaba la presencia de un joven y universitario Michael Jordan de apenas 21 años, quien después fuera el líder del primer Dream Team en los juegos de Barcelona 1992.

El quinteto inicial de la plantilla celeste era: Carlos Peinado, Wilfredo Ruiz, Horacio López, Hebert Núñez y Luis Larrosa. También la integraban y alternaban: Luis Eduardo Pierri, Álvaro Tito, Horacio Perdomo, Juan Carlos Mignone, Walter Pagani, Víctor Frattini y Julio Pereyra.

El director técnico era Ramón Etchamendi y su asistente fue Víctor Hugo Berardi, en el futuro entrenador principal. El preparador físico era el profesor Radamés Ventura y Ruben Russel fue el presidente de la delegación que nos representó en esa cita.

Fue la cuarta mejor colocación en Juegos Olímpicos, junto con la de Berlín 1936, después de las dos medallas de bronce en Helsinski 1952 y Melbourne 1956 y el quinto puesto en Londres 1948. Más atrás están los octavos lugares en Roma 1960 y Tokio 1964.

En total son siete participaciones en un total de 19 ediciones, contando la que se viene en Rio de Janeiro 2016.

Estos juegos de Los Angeles, al igual que los de Londres, Helsinski, Melbourne, tuvieron más de un hecho en común, las dignas actuaciones y también que en las cuatro el goleador olímpico fue un hombre uruguayo.

En 1948 y 1952 fue Adesio Lombardo y Óscar Moglia lo hizo en 1956. Esta vez fue Horacio López con un total de 199 puntos. Sin duda además de ser los romperredes, son tres grandes glorias del básquetbol nacional.

Ya el hecho de lograr medallas o acabar en una posición alta de la clasificación es muy meritorio. Más lo es tener también al máximo anotador en todas las mismas campañas.

Fue una actuación que se elogió mucho esos años y que con el paso de los tiempos ha quedado grabada como una página importante en la historia del segundo deporte más popular del país. Más pensando que fue la última vez que Uruguay clasificó a los Juegos Olímpicos, dando comienzo a una racha negativa de 28 años sin participar que todavía se mantiene.

¿Se podrá quebrarla? La ilusión siempre va a estar intacta y sería un sueño, pero no será para nada sencillo, al menos a corto plazo, por varias cuestiones:

-Se viene una etapa de recambio importante ya que por un tema de edad para muchos jugadores probablemente dentro de poco la selección ya sea una etapa cumplida. Además está la necesidad de insertar y darle oportunidades a varios juveniles que aún están esperando y merecen su chance, a quienes se los debe acoplar al seleccionado mayor y eso lleva su tiempo. De hecho en la citación de Marcelo Signorelli para el Sudamericano de Caracas ha quedado demostrado.

-Cambia el sistema de clasificación a los mundiales, será más largo y complejo con eliminación de ida y vuelta como en el fútbol y para acudir a la cita olímpica primero hay que clasificar a la Copa del Mundo y posteriormente en ella quedar entre los dos mejores americanos o avanzar a la repesca internacional y así conseguir el lugar.

-Hay varias selecciones de las Américas como Estados Unidos, Puerto Rico, Argentina, Brasil, Canada, Venezuela que viene creciendo, que están en un nivel superior y por ende Uruguay no aparece entre las candidatas a poder acceder.

-En un eventual repechaje habría que toparse con los poderosos de Europa y de otros continentes que también están un escalón y quizás más por encima.

Será algo a pensar y planificar en el futuro pero nada borrará esta gesta tan importante que merece ser recordada como la última y una más que digna participación olímpica en ya más de un siglo de historia que tiene la Federación Uruguaya de Básquetbol (FUBB), que cumplió 101 años de existencia el 19 de marzo de 2016.