El cambio de marcas en el 1-2 de Jauri resultó fundamental para marginar del juego al generador de Hebraica, Luciano Parodi.

Los Playoff son un cambio constante de estrategias, lecturas de fortalezas y virtudes para generar plan de juego. Se estudia mucho y hay diferencias de un partido a otro.

Esta vez Jauri rotó emparejamientos defensivos. Cabot fue con Parodi y Osimani con García Morales. Esto llevó a que la defensa fusionada se centrara en sacar de partido al base rival, el plan se ejecutó muy bien, el 8 de Sporting fue gran responsable.

Levantar rendimientos individuales muchas veces es consecuencia de un colectivo consistente. Eso fue lo que sucedió con Defensor, se sintió superior al rival, jugó confiado, ejecutó su plan de juego y las individualidades mejoraron.

Más allá de eso, el equipo mostró una fortaleza anímica importante para dominar a Hebraica. Sello de un plantel de Jauri, que no hay que darlo por muerto, ni aunque esté en el CTI.