Bohemios superó a Atenas 78-76 de visitante en un partido donde cerró con mejor jerarquía ante los increíbles errores del dueño de casa sobre el final. La marrón termina el 2016 fuera de zona de descenso.

Calor como denominador común, insoportable. Imposible encontrar aire, con la paradoja que ese era el objetivo de los equipos, ganar para salir de la zona de descenso directo y respirar tranquilos hasta 2016.

“Técnico que debuta no pierde”, refrán en el que se afianzó Bohemios para ilusionarse con ganar en el estreno de Pedro Pereyra, tenía la baja de Martín Perdomo por esguince de tobillo. Comenzó mejor la marrón que su rival, Semiglia era el arma ofensiva con goles a campo abierto tras buenas defensas colectivas.
Atenas, en cambio, encontraba en Readus su sostén, ganchitos de mano derecha para mantener a su equipo en juego. Se dio la segunda de Coleman, lo que generó un buen ingreso de Mujica, Loriente con una bomba puso a su equipo a mínima.
Pero poco duró la alegría, porque Bohemios respondió con un 6-0, nuevamente goles fáciles cerca del aro, Maxey y Semiglia abanderados, buena participación de Hamilton.
El local con sangre jóven y ateniense cerró con parcial de 4-0, buenos minutos de Mateo Pose y Zubiaurre, un lindo primer cuarto terminó 21-18 para la vista.

En el segundo, Atenas inició con un 6-0, Zubiaurre y Mujica anotaron, Pose dio terrible mano en defensa, fue el mejor momento de las alas negras en la noche en lo que a juego colectivo se refiere.
Pereyra pidió minuto. Reacomodó y Bohemios volvió a su fuente de ingreso: defender y correr. Siempre encontró un rival desbalanceado, Nicolás Sánchez, Semiglia y Maxey fueron más que la zona que propuso Atenas, manejó hasta 11 de diferencia.
Hubo una reacción final del local, en la rotación para dar descanso perdió efectividad defensiva el visitante, se fue el primer tiempo 42-36.

En el complemento Bohemios rápidamente abrió 10 con Hamilton como estandarte. Atenas toda la noche defendió poco y le convirtieron fácil cerca del aro, en ese pasaje fue más Maxey, incontrolable para Cervi. Ganó segundas opciones.
El local parecía perdido, sin juego colectivo, pero agradeció a las individualidades para ponerse en juego, las ganas de Zubiaurre, un triple de Cervi y Readus que se tornó incontrolable en el cierre, el extranjero colocó el doble para igualar las acciones de cara al último, 57 para cada lado.

Cuarto final donde se alternaron sistemáticamente en el marcador. Poca defensa, muchos con 4 faltas en uno y otro equipo. El local dependía casi en exclusividad de un Readus infernal, la visita respondía de forma más colectiva, con reparto de goleo.
Explotó Palermo cuando las alas negras sacaron 5, dobles consecutivos de su figura, uno tras gran recupero de Loriente desde el piso. Faltaban 2.28 y el partido parecía tomar color blanco y celeste para quedarse en el barrio.
Cortizas, de mal partido, puso una bola de 6.75 que cambió su nota final. Vital en el momento donde se iba a la novia. Tras esto empezaron a caer en cadena errores garrafales del local para esta instancia de la Permanencia.
Una pérdida de De Gouveia terminó en la igualdad de Semiglia. Luego el base ex Tabaré caminó pero Cortizas la pasó mal. Zubiaurre consumió 8 segundos sin pasar la mitad de cancha y la bola volvió a ser visitante. Ahí no perdonó Semiglia, puso el doble que inclinó la balanza (77-75).
Atenas pudo igualarlo, pero Coleman dejó un personal, lo mismo le sucedió a Cortizas en aro antagónico: 78-76. La última para De Gouveia, con 12 segundos picó muchísimo y tiró demasiado forzado, el calor, pequeños resbalones y falta de lectura para decidir en el momento justo que Readus la pedía. Se esfumó la chance de triunfo. Festejo albimarrón que duerme hasta el 9/1 afuera de la zona de descenso directo, un alivio.

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