Biguá derrotó a Defensor Sporting en cifras de 86 – 84, en un partido de alto voltaje que tuvo un final realmente infartante y cargado de emociones, el cuál le permitió al conjunto de Villa Biarritz terminar el año con un sonrisa.

El cotejo fue atrapante y parejo durante los 40 minutos. Por momentos se pudo apreciar un buen nivel basquetbolistico, como también instancias en donde el juego asociado escaseaba pero aparecían individualidades que remontaban la situación tanto para uno como para el otro equipo, sin duda lo mejor quedo para el cierre.

Un comienzo favorable al Pato que puso un rápido parcial de 8 a 2 en base al trabajo de Joaquín Osimani y Benjamin Puckett quienes fueron las figuras en el match. Pero Defensor Sporting reaccionó y encontró el juego en las manos de Martín Osimani haciendo un buen tándem con los internos Kiril Wachsmann y Eloy Vargas para que el fusionado diera vuelta el score en ese entonces y también a lo largo de los primeros diez para irse ganando por 23 – 16.

El segundo cuarto estuvo partido en dos mitades. La primera fue toda para los dirigidos por Edgardo Kogan, que con triples de Federico Pereiras y Juan Cambón sumado a la buena tarea del extranjero Puckett, revertieron la situación y pasaron a comandar el tanteador ante los de la calle Jaime Zudáñez que extrañaban a los titulares que descansaban en ese lapso de juego. Cuando volvieron, fue donde el violeta se colocó nuevamente en juego con gran reingreso de Wachsmann más Robert Hornsby que lastimaba desde los 6.75. Igualados en 40 se fueron al descanso largo.

A puro triple arrancaron los dirigidos por Gerardo Jauri el complemento, se destacaron Hornsby y el gusanito Federico Álvarez. Por su parte, el pato lastimaba mucho a la defensa rival jugando de buena forma la puerta de atrás con Puckett como principal asistente a sus compañeros que cortaban por el fondo. Todo parejo, todo igualado, como al comienzo, se fueron al ultimo cuarto 61 – 61.

En este chico sucedieron muchas cosas, no se permitía ni pestañar. Defensor tuvo grandes chances de llevarse el partido e incluso eso parecía más firme que nunca tras sacar seis unidades de renta a poco más de un minuto para el final. Hornsby muy activo robando pelotas y hundiendo el balón, enchufado el oso para alimentar a Wachsmann bajo el canasto y Marcos Cabot que se ponía el traje de figura en ese tramo del cotejo. Por su parte, Biguá contaba con el necesario aporte de Brian Williams, el cual no había aparecido anteriormente, pero tras una perdida muy desafortunada de Emiliano Giano parecía que la victoria se iba a Parque Rodó.

Sin embargo el basquetbol es un deporte que da sorpresas increíbles. Dos enormes defensas comandadas por Benjamin Pocket y un triple de Juan Cambón le daban la posibilidad de tener la pelota al dueño de casa, a falta de cinco segundos, con tres unidades de desventaja. Al momento en que Joaquín Osimani lanzó el triple para mandar el match a tiempo suplementario, Hornsby le hizo falta y restando tan sólo nueve décimas para el final, le daba tres libres. Con una carpeta bárbara, el osito colocó los personales y todo hacia pensar que iba a haber alargue.

Pero Eloy Vargas repuso de abajo e intentó un pase largo que fue tan desmedido que se perdió fuera de banda y tras polémica, pero acertada decisión de la terna arbitral, Biguá repuso desde abajo del tablero con esas nueves décimas restantes. Floja respuesta de la defensa violeta, pero también merito por el entendimiento de Cambón y Emiliano Bastón, le permitieron a este último tomar la pelota al lado del aro y con gran agilidad definir el partido en acción fugáz para la explosión y la algarabía de los parciales del pato que cerraron el año de la mejor manera.

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