Luego de la suspensión del partido entre Malvín y Hebrica, Basquet Total fue en busca de testimonios y habló con Alejandro Sánchez Varela.

“Había goteras en algunos sectores de la cancha y eso sumado a la humedad hacía imposible que no se pudiera jugar en condiciones”, comenzó diciendo el árbitro.

Había que cuidar a los protagonistas: “Lo que nos piden los entrenadores es justamente prevalecer la salud de los deportistas y no se podía jugar así”.

En la previa no se pensaba en suspensión: “No lo veíamos de ante mano porque no llovía tan fuerte y no estaba tan húmedo, luego aumentó y se complicaba seguir”.

La historia ahora sigue en la Federación Uruguaya de Básquetbol: “El formulario de juego ahora va a la Federación y habrá que estar atento a ver que se decide”.