Tras finalizar los festejos de “las lobas” hablamos con una referente del club, que pegó la vuelta a su barrio para vestir la camiseta de sus amores y con la posibilidad de retirarse, nada mas y nada menos que al grito de “dale campeón”. Estas fueron las palabras de Lorena Sapiom jugadora de Capurro.

¿Cómo viste los partidos para llegar a ser campeonas?

Desde un inicio sabíamos para que estaba este plantel. Sabíamos que en el año nos íbamos a encontrar con partidos desparejos, tanto a favor o en contra, pero que íbamos a tener la oportunidad de jugar varios partidos muy parejos durante el año. Si bien tuvimos altos y bajos, cabe destacar que este plantel salió a jugar de igual a igual cada uno de los encuentros, sin importarle las diferencias que pudieran existir.

¿Cuáles fueron las claves para cerrar el partido contra Cordón?

Por sobre todas las cosas la actitud y concentración, las ganas de pelear cada bola, cada punto y defender en un 100%. Hago énfasis en esto, ya que, en el partido anterior fueron principalmente las razones por las cuáles no pudimos lograr un buen rendimiento.

Para este partido contábamos con una baja importante en el plantel por resolución de la FUBB (una correcta resolución desde nuestro punto de vista), no solo a nivel de goleo, sino por lo que significa Valeria Galli para el equipo. Pero de la manera en la que se dio todo, en lugar de debilitarnos, nos fortaleció y nos dio una “rebeldía” especial para poder ganar el partido y dedicárselo especialmente a ella.

¿Qué se siente ser campeón con tu cuadro?

La verdad es una sensación muy linda. Ya el simple hecho de poder ponerte la camiseta del cuadro del que una es hincha tiene un condimento especial y obviamente, haber obtenido la copa de plata es la frutilla de la torta.

Además quiero destacar que no sólo salgo campeona con el club en el cuál crecí y viví un montón de cosas, sino que además lo hago con un grupo excelente que hizo innumerables esfuerzos día a día por poder competir este año (y que estuvo a punto de no hacerlo) y con el plus de tener como entrenador, al primer entrenador que tuve en mis inicios en este deporte y al cuál le debo muchísimo.

¿Cuál es el balance que te queda del año?

Hablando sobre el grupo, el balance del año es 100% positivo. Si bien sabemos que aún hay mucho en lo que seguir trabajando, el crecimiento que tuvo este plantel tanto a nivel grupal como a nivel individual de cada una de las chicas fue impresionante, y algo muy motivador a nivel personal.

¿Te tenemos el año que viene?

Es difícil contestar esta pregunta cuando mi cabeza dice una cosa y mis sentimientos hacia este deporte dicen otra. Pero muy probablemente este haya sido mi último año, y nada más lindo que poder terminarlo de esta manera y con el club en el cuál crecí y me acercó a este deporte.