Los clubes de barrio tienen eso que no se sabe qué es, esa lucha constante de gente que la rema con lo que tiene. No da ganancia, no da fama, pero genera esa identidad de pertenecer al club que llena el alma de los que la pelean día a día.

El Deportivo Paysandú ubicado en Emilio Raña y Juan Cabal está empezando a resurgir. Años atrás, por temas extrabasquetbolísticos debió cerrar sus puertas, la cancha se vino abajo al igual que sus instalaciones donde por ejemplo existía un club de boxeo.

Un grupo de jóvenes del barrio, la mayoría ex jugadores de formativas del club, soñó con la posibilidad de volver a ver al club abierto, ese club que juntó amigos corriendo atrás de una pelota 15 años atrás para así darle la chance a otros gurises a vivir la experiencia de formar parte de este club, que a pesar de haberlas vivido difíciles tiene mucho para dar.

Conversamos con Hernán Praderi, uno de los primeros en sacar adelante este proyecto que lejos de terminar, crece día a día.

“El año pasado, tres ex jugadores buscaron retomar el club y empezar a hacerlo funcionar, éramos muy pocos y la idea quedó en la nada. Este año ya somos siete. Nuestra idea fue empezar a trabajar con formativas. Nuetros niños juegan lo que se llama la Liga de Desarrollo” La liga de desarrollo tiene como intención adentrar al básquet a los chicos que no tienen la posibilidad de competir en los cuadros con más profesionalización en las divisiones formativas, para así integrarlos a jugar en un torneo muy bien organizado. “Ya estamos trabajando con 4 categorías, premini, mini, preinfantiles e infantiles, el club empezó con 30 chiquilines y ya estamos en más de 70 lo que nos llena de alegría”. “Además en el club están saliendo las cosas muy bien, ya tenemos clases de boxeo, clases de danza. Este fin de semana por ejemplo hicimos una jornada para pintar la cancha y por suerte quedó bárbaro”. “Esto nace por amor al club, la mayoría somos del barrio. Se sumó gente de otros lados, un profe que viene a trabajar con los chicos que nos dan tremenda mano”

* El club tiene un pasado un tanto complicado, ¿cómo están haciendo para revertir esta imagen?

“Los que estamos ahí tenemos que dar el ejemplo a partir de nuestras conductas, hoy hay actitudes y hechos que dentro del club no permitimos. La mejor forma de mostrar la imagen del club es haciendo las cosas bien, tener niños jugando. Las veces que nos hemos puesto firmes se ha hablado con las personas y son actitudes que no se han vuelto a repetir”

* Dentro de lo que hicieron en este año, ya llevan realizados: Llamadas de invierno, torneos de triples y de 3×3, ferias americanas, ¿qué planes tienen para seguir haciendo a corto o largo plazo para el bien del club?

“Nosotros queremos seguir mejorando la infraestructura, este año Don Timoteo ensayará en el club y la murga nos va a ayudar a arreglar los vestuarios lo que para nosotros es importantísimo. Queremos seguir sumando chiquilines del barrio que creemos que será así, ponernos al día con la situación del club en general. Hay muchas cosas para hacer, estaba muy venido abajo.”

“Lo que nos llamó mucho la atención, que nos inspira a seguir trabajando, es que los chiquilines vivían a dos cuadras y no se conocían. No había un punto de encuentro para los chicos de nuestro barrio. Se juntan en el club, hay muchos grupitos de amigos que antes no pasaba eso”

* ¿Han tenido apoyo económico de algún tipo o funciona todo a pulmón?

“Es todo a pulmón, por ejemplo nosotros hacemos merchandising, buscamos recaudar fondos de donde sea, no tenemos el capital para poder sustentar el club, lo que son los pagos de la luz, el agua, y todo eso es algo que de nuestros bolsillos no podemos pagar realmente, pero nos movemos lo más posible juntando fondos, alquilando la cancha, el salón, y estamos siempre con las puertas abiertas para recibir apoyo de vecinos, de otros clubes, de ex jugadores o de gente que quiera integrarse a ayudarnos a levantar este club. Ya te digo que para nosotros cualquier aporte es gigante, desde pelotas, conos, pintura o lo que sea nos viene espectacular.”

* Por mi parte, felicitarlos por el trabajo que están haciendo. Si alguien quiere contactarlos para colaborar, o sumarse o ver cómo funciona el club para llevar a sus niños, ¿cómo tienen que hacer?

“Que se comuniquen conmigo, Hernán Praderi 091622060. O mismo nos envían un mail a csdpaysandu@gmail.com”

El Club Deportivo Paysandú abrió sus puertas, el resurgir del club de barrio.

El básquet es la excusa perfecta para que nuestros chicos estén haciendo cosas lindas y corriendo atrás de una pelota. Así que a toda esta gente que la pelea con lo que tiene, más que felicitarla, deberíamos agradecerle.

Salú Paysandú. Que el retorno sea para cosas buenas.