Gran triunfo de 25 de Agosto 91-82 sobre Miramar en el Antonio María Borderes, por la 14ta fecha de la DTA, de esta manera el monito perdió el invicto del campeonato.

Hermosa noche en Palermo, en un clásico precioso de ver, tanto dentro como fuera de la cancha, mucha gente de ambas instituciones, cánticos y banderas que le daban color a la cancha de Atenas. En esta oportunidad el león le devolvió gentilezas y se quedó con un punto crucial, que le permite soñar con ser campeón del torneo.

La naranja fue al aire impulsada por Marcelo Galli, empezó mucho mejor “el veinte”, colocó un parcial de 19-9 a falta de 4:40. Javier Álvarez, Nicolás Ibarra y Camilo Antunes eran la clave desde el perímetro, es la principal vía de gol que tiene el conjunto de Mathías Nieto, que aprovechó muy bien en el arranque. Pidió minuto Andrés Blazina, y salió con otra rebeldía Miramar para el epílogo del primer chico, Gonzalo Pasini ingresó para ser intenso atrás y rápido en las ayudas, y apareció Leonardo De Pena, Diego Silva fundamental con el capitán Diego Olivera, parcial 13-0 para pasar 22-19. Luego lindos goles finales de Ibarra para que el león se vaya arriba 25-22.

El segundo cuarto comenzó de igual manera, lindo, parejo y entretenido. Cambios de un lado y otro, Hernán Fitipaldo para la base del que hoy fue visita al igual que Nicolás Castrillón, en tanto el monito jugaba con el “Bicho” Silveira, y tuvo acción en el traslado Santiago Noé en el elenco de la calle Santiago Gadea. Defensas que rotaban mucho, en zona el elenco de 25 que cuando defendía el pick central cambiaba de marca y el chico quedaba con un grande de Miramar y eso le costó en varias jugadas. Por su parte el que jugó de local marcó muchas veces al hombre y provocó bajar el porcentaje de los 6.75 de su rival. Ni vencidos ni vencedores al descanso largo, 43-43.

Tras el mismo mantenía la tónica del partido, paridad absoluta, bien jugado por momentos, prácticamente tanto a tanto, con grandes diferencias al clásico de la primera rueda que había sido muy malo en lo deportivo. Empezó a asumir Diego Silva en el monito, fundamental, haciendo jugar a su equipo y el mercedario Ibarra al “veinte” que puso parcial 6-0 para pasar  63-59 en el final, y terminar ganando por mínima 64-63.

El último cuarto estuvo precioso, empezó mejor el conjunto de Nieto, clave “Cococho” de los 6.75, buenos minutos de Daniel Lipatín en el traslado, pero se fue por quinta cuando faltaba mucho, en su lugar no ingresó su cambio natural que es Fitipaldo, sino Castrillón, que dio una muy buena mano atrás y puso un triple tremendo en una bola clave. En tanto Miramar dependía de D. Silva que era el mejor de su equipo, en el final del primer tiempo le pitaron técnico, después otro a falta de 6:00 y fracción, quedó descalificado del partido, y enseguida Galli terminó expulsando al “8” que se fue muy enojado con el juez principal. Esa jugaba parecía ser el punto de quiebre, sin su mejor exponente y sin claridad ofensiva el “monito” estaba en problemas, además 25 de Agosto sacó seis de renta 76-70.
Pero apareció Camilo Colman robando pelotas en primera línea, corriendo la cancha, con más corazón que juego se puso el cuadro al hombro, gol y foul al ex Larrañaga en reiteradas ocasiones hizo que se igualara el juego en 80. Ya en colectivas 25 fue a la línea y no erró, además Ibarra, predestinado a jugadas y decir presente en partidos claves, terminó siendo la gran figura del clásico que culminó 91-82.

Las tribunas una fiesta, típico clásico de barrio, donde se juega antes, durante y después. El jueves no será un día cualquiera para el hincha del “veinte”, se sacó la espina de la primera rueda y achicó distancia en la tabla. El parcial del “monito” anda con viento en la camiseta, el equipo dejó todo, sabe que depende de sí mismo y eso es fundamental en la recta final.

La terna de Marcelo Galli, Washington Chamorro y Mauricio Correa, tuvieron más aciertos que errores en un partido especial, complicado de pitar. La jugada clave fue la expulsión de Diego Silva, por cómo fue, alguna palaba de más del ex jugador de Olivol hizo que se le terminara el partido antes. En las últimas del encuentro se protestó mucho una incidencia, se dejó seguir una jugada de manera correcta, donde hubo infracción de L. Blazina, que llevó al innecesario golpe antideportivo y protesta después del “bicho” Silveira, pero que no pasó a mayores, como debe ser, aunque las pulsaciones en un partido a veces juegan un rol fundamental.