Juventud nuevamente se hizo fuerte en casa donde venció a Cader 84-81 dando la sorpresa de la jornada.

Juventud generalmente se hace fuerte de local. El Pedrense es un equipo de buenos jugadores, con un nivel que crece jugando en casa, donde le puede dar batalla a cualquiera. Cader dejó pasar una hermosa chance de encaminar su lugar en Playoff, perdió un encuentro que a la larga puede sufrir mucho.

Tras un primer cuarto de paridad -iguales en 16-, los de Humberto Sánchez comenzaron a sacar diferencias haciendo gala de su poderío ofensivo con el tridente que banca al equipo. Agarbado, Cervieri y Couto fueron difíciles de frenar para un Cader que se fue perdiendo en cancha y a pesar de la rotación de Riera no hizo pie. Juventud 40-31 arriba al descanso largo.

El tercero fue el de la reacción rochense. Una buena mano del Mono Federico Sánchez que se sumó al bastión visitante durante toda la noche, Daniel Rivero. La roja colocó 28 puntos en ese cuarto, tres menos que en todo el primer tiempo. Con porcentajes soñados entró al último 59-58 arriba.

El cuarto final fue infartante. Extremadamente goleado para lo que fue el juego. Couto y Agarbado asumieron el protagonismo locatario, Cervieri aprovechó las que le quedaron y hubo puntos importante del pivot Alexander Borges. Del otro lado algo de Verrone hasta que salió por quinta y todo lo que hizo Rivero, que volvió a ser figura aunque esta vez no alcanzó.

Cader intentó pero Juventud fue certero desde la línea, lugar desde donde sentenció la historia para obtener un punto clave. Si bien es dificil, todavía sueña con Playoff. La matemática le da la razón.