Uniceub se quedó con el partido de primera hora tras derrotar a Obras Sanitarias por cifras de 72-68 en un encuentro que sufrió tres cortes de luz.

El arranque del partido fue todo para los brasileros que basaron su juego en una dura defensa y ofensivas rápidas con altos niveles de acierto, con Guilherme Giovannoni como estandarte abrieron siete (11-4). El tachero buscó mucho el juego interno, el pick and roll entre Fitipaldo y Delía pero en varias ocasiones se vio trunco por la resistencia del rival. Las malas decisiones en ataque motivaron al español Poch López a pedir minuto. A partir de allí el encuentro entró en un pozo, ambos equipos fueron una máquina de perder bolas sin lanzar al aro. El último minuto y medio fue todo para los norteños un 7-0 para estirar a 13 (22-9) con Evandro Deryk manejando los hilos. El tachero ajustó y achicó sobre el final de la mano de Lorrenzo Wade para irse abajo por ocho, 22-14.

Para el segundo cuarto Obras siguió con la intención poner la bola adentro pero con mejor resultado porque encontró con Horner y Basualdo cuatro unidades seguidas para descontar (22-18). El partido cambió, se jugó al ritmo que quiso el Tachero, ofensivas más largas. Fulvio no pudo imprimir el vértigo del comienzo del partido para los de Brasilia y eso lo sintieron. José Carlos Vidal paró a los suyos en zona para hacerse grande en la pintura y así corrigieron, ganaron el rebote, cerraron su aro y salieron con transiciones rápidas, pusieron un 7-0 para abrir 10 (35-25) a falta de tres minutos con Diego Da Silva con gran puntería desde tercera dimensión, el primer tiempo se cerró con doble sobre la chicharra de Deryk para colocar el marcador 43-30.

El descanso largo hizo que los dos elencos no mostraran su mejor básquet, el aro lo abrió Giovannoni con una bandeja, los norteños jugaron la bola de adentro hacia afuera y Deryk lastimó nuevamente desde más allá de los 6.75 y una ofensiva rápida que culminó con una gran volcada de Ronald Reis y una nueva conversión de Guilherme para abrir máxima de 20 (52-32). Lo que llamó la atención fue la baja producción en ofensiva del tachero, abusó de tres con escasa efectividad, tanto es así que en cinco minutos del tercer chico iba tan solo un doble. Perdido por perdido Obras lanzó una presión y de la mano de Wade puso 7-0 para descontar (52-39), el intento de reacción quedó en eso, un intento porque Uniceub cerró 15 tantos arriba, 60-45.

Los diez minutos finales se vieron interrumpidos por un corte de luz que se dio en la zona, eso hizo que el encuentro quedara trunco alrededor de unos 45 minutos. El partido se reanudó, pero se tiró un libre, una nueva ofensiva y nuevamente se apagaron las luces a falta de 8:14, con el marcador de 60-47 para Uniceub. Los dos equipos saltaron fríos al rectángulo de juego, pero Obras metió un 4-0 para achicar a nueve (60-51). El entrenador brasilero pidió tiempo y los suyos estuvieron más tranquilos, movieron el balón y con Deryk y Reis abrieron 14 (67-53).
Cuándo todo parecía que estaba liquidado cayeron los bombazos del Tachero, aquellos que no entraron en 38 minutos, primero Safar y luego Barral para ponerse a seis, 67-61. Vidal pidió minuto, Obras saltó con defensa en zona, esa que no le dio resultado y Deryk nuevamente le respondió con un triple para darle aire a los norteños (70-61) a falta de 1.18 y cuando todo indicaba que el partido se cerraba con normalidad, hubo otro corte de energía. Al regreso del mismo los argentinos buscaron presionar pero el reloj los apretó y no les dio, Safar con un triple sobre la hora decoró el resultado con un 72-68 final para Uniceub.

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