Miramar venció de visitante en Rocha a Cader 97-84 y pasó así uno de los escalones más difíciles de cara al título.

Los monos volvieron de Rocha sabiendo que prácticamente sentenciaron el ascenso. Miramar casi que aseguró el Metropolitano. Si bien la matemática dice que para festejar faltan, al menos, un par de fechas, la realidad indica que tiene que pasar algo muy raro para que los de Andrés Blazina no griten campeón.

Completó una semana gloriosa con triunfos ante Auriblanco y Cader de visita. Si bien le queda el clásico ante un 25 de Agosto crecido, la diferencia de tres puntos parece ser holgada cuando quedan seis fechas.

El partido se planteó goleado, por la visita Camilo Colman y Leonardo De Pena eran los responsables de llevar el score adelante. En el dueño de casa respondía Daniel Rivero, con 15 puntos en el primer tiempo fue quien mantuvo vivas las esperanzas siendo clave en la reacción rochense de un equipo que llegó a estar 10 abajo. Se fueron igualados en 44 al descanso largo.

En los primeros cinco minutos del tercero lo quebró el elenco de Montevideo, solo permitió 6 puntos de su rival. Esa mejoría en defensa le permitió manejar el partido a su antojo, con buenos rendimientos atrás, las cosas salían solas adelante.

Cader intentó pero nunca pudo, y después que sacó la primer diferencia Miramar solo se dedicó a estirarla, superando en todos los aspectos al local que todavía no conocía de perder en casa.

Lo termino ganando cómodo el Monito que volvió saltando de felicidad a Montevideo.