Cader vencía a Auriblanco 54-53 cuando el encuentro fue suspendido por invasión de un parcial local que agarró de la camiseta a un juez.

En una noche negra para la DTA el encuentro en Rocha no escuchó chicarra final. Era un partido que prometía la paridad que estaba brindando, lamentablemente otra vez se hizo presente un inconveniente relacionado a la violencia.

Comenzó mejor Auriblanco que dominó el primer cuarto donde llegó a manejar rentas que rondaron los 10 puntos. El papal jugaba de forma sólida e inteligente. En el segundo período emparejó el local que fortaleció la defensa y elevó porcentajes, bien Vassalluchi y el ingreso de Agustín Acosta. Ganaban los de Montevideo por mínima al descanso largo, 31-30.

El complemento venía hermoso. Parejo, con buen goleo, con los equipos intercambiándose en el score y dando muestras de que se aproximaba un final apasionante, de alquilar balcones.

Faltando poco más de 8 minutos, cuando Auriblanco debía sacar de abajo perdiendo 54-53, ingresó un parcial de Cader a la cancha y agarró de la camiseta a un integrante de la terna. El ambiente era de protestas, parecía no pasar a mayores. Una lástima.

Los jueces de forma acertada suspendieron el partido. El presidente del equipo local acompañó a los encargados de imaprtir justicia basquetbolística a realizar la denuncia correspondiente. Trabajo para el tribunal.