Miramar en su gimnasio venció a Lagomar por 87-58 y estiró aún más la ventaja ante su perseguidor.

Los primeros minutos de juego arrancaban siendo desprolijos y con marcada paridad, pero poco a poco la visita comenzó a sentirse cómodo y por lo tanto a estirar ventajas con Pascuali y Suárez realizando una buena labor, sacando faltas y convirtiendo, llegando a marcar el score 10-2 a favor de los de Galli. Miramar no la metía, De Pena tomaba muchos tiros perimetrales sin éxito, su entrenador se vio obligado a pedir tiempo y a rotar su plantel, aspecto que le dio beneficios para mejorar en el juego y estar más duro defensivamente. De esta manera el trámite se emparejó y el primer chico finalizó con Lagomar victorioso pero apenas por una unidad.

En el segundo cuarto todo cambió, el “Monito” en este lapso del cotejo literalmente pasó por arriba a su contrincante, todo iniciándolo desde atrás hacia adelante. Fue soberbio el trabajo del local como equipo, actuando como tal con puntos altos en la faceta ofensiva por el lado de Silva, Olivera, De Pena, la buena conducción de Blazina y lo que aportaba el experimentado Luis “Bicho” Silveira. Todo se volcaba hacia el mismo lado, Lagomar era muy superado por su rival, no lograba convertir con tiros de campo, si desde la línea simple. El escenario del partido fue excelentemente aprovechado por el líder y le colocó un tremendo parcial de 25-7 para que los primeros 20 minutos de juegos acaben 40-22.

A la vuelta del complemento las cosas no cambiaron, los Monos se dedicaron a administrar correctamente la renta que tenían a su favor y lo hacían de muy buena manera. El cuarto fue parejo lo que era sumamente favorable a Miramar que seguía contando con su buen rendimiento colectivo, teniendo varias vías de gol. En la visita quienes aportaban eran Cardozo y Cabrera pero esto no alcanzaba para nada ya que el partido mantenía el mismo desarrollo. Los dirigidos por Blazina jugaban a gusto y si le quedaba alguna mínima ilusión a Lagomar de poder estar en juego, la terminó de matar De Pena con un triple sobre la chicharra para entrar al último período con una amplia ventaja, 61-38.

Los últimos diez de juego sobraron, y quizás algo más también con ya todo resuelto, el Monito seguía estirando la ventaja y los entrenadores poco a poco rotaban sus planteles pues el pleito no daba para más. El reloj corrió hasta que el final llegó indicando el score final 87-58.

Miramar alcanzó su sexta victoria al hilo, ganó un partido fundamental en sus aspiraciones al título y ascenso directo y sacó una importante ventaja sobre Lagomar que era su único escolta. Diez minutos le alcanzaron para sentenciar el encuentro y de ahí en más manejarlo sin ningún tipo de inconvenientes, ante un rival que fue ampliamente superado y nunca pudo encontrar soluciones. El Monito está muy firme, más líder que nunca y sigue su camino expreso con el claro objetivo de jugar Metropolitano la próxima temporada.