Una vez finalizado el partido hubo incidentes cuando Urunday se iba hacia el vestuario.

Es una lástima que un partido de básquetbol entre dos instituciones que generalmente son tranquilas, existan incidentes. El clima venía caldeado del partido, pero todo parecía normal, por la importancia del punto en disputa.

Se inició con una discusión entre Emilio Taboada y Marcelo Sista en el último cuarto. Claramente el integrante del cuerpo técnico de Olimpia quiso hacer entrar a la figura rival y cumplió su cometido. El alero elevó temperatura, la cual llegó a límites insospechados cuando le cobraron la quinta.

Se sacó, estaba alterado, y vivió los minutos finales de forma muy particular. Con protestas constantes a los jueces, un cruce de palabras cuando Silvarrey gritó un triple mirando hacia la tribuna de Urunday y gestos al banco local. La hinchada de Colón recriminó todas las acciones del ex jugador de la selección nacional.

De todas formas, si todo esto hubiera quedado en la cancha, no eran más que cosas normales de un partido caliente y emocionante hasta el final.

Al término del encuentro, cuando el plantel de Urunday se dirigió hacia el vestuario se cruzó con parciales de Olimpia que intercambiaron insultos con Emilio. Esa fue la mecha que encendió el foco del incidente que duró varios minutos. Hubo golpes, empujones y hasta una silla que voló de lado a lado. Se mezclaron parciales de ambos equipos, también estaba Taboada.

Por suerte hubo gente de los dos lados para separar. Vale destacar a Diego Olivera, ex Urunday y Mauro Tornaría que fueron líderes de un lado y del otro para calmar las acciones. De a poco se fue tranquilizando una situación donde hubo momentos tensos.

Desde lo organizativo, lo único reprochable es que se pudo evitar que el plantel de Urunday saliera por el mismo lado que los parciales de Olimpia, de todas formas nada justifica lo que terminó pasando.

Es una lástima que un partido de básquetbol termine con incidentes, y mucho más con protagonistas implicados.