Emoción, polémica, buen juego y rebeldía fueron factor común de un partidazo donde Atenas le ganó a Tabaré 75-74 en un cierre de infarto con las miradas posadas en la terna arbitral que dictaminó un fallo dudoso que le dio el triunfo al local.

Desde que espectáculos públicos decidió cerrar las puertas por entradas agotadas, se completaron los condimentos de unanoche ideal, donde hubo de todo y el espectador neutral se fue pipón, repleto de básquetbol.

Atenas comenzó con la idea clara de buscar a Atila Dos Santos en la pintura, el brasileño le ganó el duelo a Santiago Ramírez. De todas formas le costó revertir la bola cuando lo doblaron. Matías De Gouveia comenzó a ganar confianza y aprovechó espacios para lastimar. Las alas negras comenzaron 11-4.
El Indio reaccionó bailando son cubano, Rivero y Granda fueron las claves para ponerse en partido, 15-13 al término del primer cuarto.

En el comienzo del segundo la visita pasó con triples de Granda y Rodrigo López 19-18. A partir de ahí fue todo de Atenas. Tabaré entró rápido en colectivas, en una jugada Atila Dos Santos le gritó el gol al banco, todos se pararon y Antonio Gómez le pito la técnica a los del Parque Batlle. Con libres de De Gouveia comenzaron a despegar las alas negras.
Los de Hernández se fueron unos minutos de partido, el local corrió la cancha y encontró goles fáciles, además abrió el aro con Vargas y Loriente, en un abrir y cerrar de ojos sacó 17 (39-22), sin jugar bien.
En el cierre, con los cubanos rindiendo, Tabaré se acercó a 13 y dotó de realidad el score, se fue abajo 42-29 al descanso largo. La mala noticia fue la tercera de Jasiel Rivero, inexistente, fue claro foul de ataque de Atila Dos Santos que al tirar desplazó con mano zurda.

El Indio salió al complemento decidido a pasar por arriba a su rival. Hubo un trabajo defensivo enorme del colectivo. Sacando de juego a Matías De Gouveía -gran trabajo de Santiago, su hermano-, con los internos ayudando a doblar sobre el base para que descargara hacia los costados. Fortalecido atrás, y con un Granda fenomenal adelante, los del Parque Batlle cambiaron el rumbo.
S. De Gouveia con un triple, otro de Nicolás Álvarez y una tapa mortal de Janick Marley Rodriguez le permitieron a la visita colocar un brutal 20-4 para pasar 49-46.
Volvió Rivero dispuesto a ser figura, el Indio cerró mejor y entró al último 54-52 arriba. Atenas se apagó.

Cuarto final que continuó con Tabaré encendido. El trabajo atrás era clave para rendir adelante. Rivero y Granda jugaban a placer, lastimaban continuamente a la defensa rival. Atenas anárquico y malhumorado. Todos buscaban un tiro que valiera 10 puntos, carecía de juego colectivo y se la prestaba poco a Dos Santos, el único que ponía las cosas en su lugar.
Tabaré ganaba 67-54 faltando 5 minutos, la historia parecía sentenciada por la fortaleza defensiva del visitante.

Los técnicos nunca ganan partidos, pero decidir bien en el momento justo puede ser determinante. Hubo cambios que marcaron el cierre. Alonso metió a Héctor Aguilar, quien no había tenido participación. Con su ingreso las alas negras ganaron en orden de juego, además se prendió en defensa. Loriente colocó dos triples al hilo que despertaron el Antonio María Borderes. Hernández decidió cerrar con doble base, sacó a Cocochito que venía cumpliendo una buena tarea defensiva, con el diario del lunes el cambio era por Santiago De Gouveia -que había realizado un partidazo-. Siempre después de los hechos el análisis es más fácil.

Entre Loriente y Atila Dos Santos fueron claves para colocar al local a mínima, 70-69. Rivas puso dos libres para estirar a tres la diferencia. Vargas penetró y erró una volcada solo. Tabaré desperdició chances de liquidarlo y entró a los últimos 24 segundos ganando 72-69.

El dueño de casa encontró un gol rápido tras pick entre De Gouveia y Dos Santos, convirtió el brasileño. Faltando 15“ cortaron a Rivas que con clase colocó dos más (74-71). Iban las alas negras para empatarlo, en el sector izquierdo del ataque Adrián Vázquez pitó una falta sobre Loriente en zona donde no estaba el balón, mientras que, casi al mismo tiempo, De Gouveia lanzó un triple de 9 metros que entró de forma impecable. La sensación que quedó en cancha fue que el tiro del base ateniense no debió valer. Rial dijó que si y explotó el gimnasio, estaban iguales en 74 con libres para el Beco. Colocó el primero, erró el segundo, pero el rebote fue de Vargas que terminó rescatando el balón del triunfo.

Victoria festejadísima 75-74, sufiendo, jugando mal, pero ganando como marca la historia de este club, a lo Atenas.

Estadísticas oficiales

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