Nacional sufrió mas de la cuenta en un partido que controló todo el tiempo, pero se llevó una victoria impostergable ante Larrañaga, 103-94 en su sueño de ascenso.

Richard Pereira, Julio Dutra y Martín Rial abritraron en la noche del domingo -si,domingo- uno de los dos juegos que se disputaron en el Prado en el Metro 2015.

Uno de ellos nos citó en la esquina de Castro y Pena, donde en el Gimnasio Hector Dominguez, recinto de Stockolmo, Nacional ofició de local ante Larrañaga. Juego de necesitados por la Liguilla, que busca el segundo y tercer ascenso.

Los dos cuadros protagonistas partieron en la noche como los más complicados, tanto Nacional como Larrañaga necesitan casi un milagro para llegar a la LUB 16/17, sin embargo y con las esperanzas intactas saltaron a jugar su partido. En el primer cuarto y con una sociedad efectiva entre Johnson y Guerra y la buena conducción de Nacho Cambón, el “Bolso” con mucho gol empezó mejor. En el milrayita, que no fue tal debido a que se presentó al juego con su camiseta de alternativa (de las mas lindas del Torneo) Galleto y Dotti eran los mejores. Aron Nwankwo no incidió en esa parte del juego, ante la buena marca en zona de los dirigidos por Daniel Lovera. Nacional se sinitió incomodo ante la defensa de Larrañaga, pero corriendo al cancha y con un Cambón exuberante sacó 13, 27-14 a falta de 2 minutos. Johnson siguió con goles fáciles y Nacional se fue arriba 31-16 al termino del primer chico.

El segundo cuarto comenzó de la misma forma en que terminó el primero, Galleto siguió remando en Larra, acompañado ahora sí por el foráneo Nwankwo que empezó a desnivelar. La intensidad defensiva de los dirigidos por Gonzalo Fernandez aumentó y esto se evidenció en el número de faltas cometidas. El porcentaje de triples en Nacional fue bueno y aunque erró mucho en la pintura, el perimetro dio una mano en ese lapso del juego. 46-27 y máxima de 19 unidades a falta de 4′ para el cierre del primer tiempo. Larra buscó acortar, y lo consiguió, se fue “sólo” 13 abajo al descanso largo, 52-39.

El tercer cuarto fue de locos, en apenas 2 minutos Larrañaga con el envíon anímico del cierre, arrancó con todo y con Colman y Dotti como abanderados se colocó a 8, 56-48. Sin embargo a partir de ahí, los del Parque Central con un parcial de 18-4 otra vez abrieron ventaja en el electrónico. Jhonny Rodriguez y otra vez la buena sociedad Cambón-Johnson fueron los responsables. A falta de 4′, Nacional estaba arriba 74-52. Dotti intentó contagiar a sus compañeros, y con alguna penetración decisiva levantó al público que se vino de la calle Francisco Simón. De todas formas, Nacional sacó 20, y cerró el tercero, 83-63. ¿Partido liquidado?

Nacional jugó a placer los primeros 7 minutos del último chico, Johnson subía la bola, tiraba de media distancia, Cambón empezó a perder la buena línea del resto del partido y Lovera mandó a Mateo Lopez al rectángulo de juego, en clara demostración que se cerraba el partido. Sin embargo a partir de ahí, 96-77 a falta de 2:54 el partido se comenzó a rallar. Nwankwo que estuvo peleado con el tiro lejano, puso dos bombas desde los 6.75 y Larrañaga empezó a mirar con otros ojos el final del juego. De todas formas apenas despues de los tiros embocados, el extranjero salió por quinta y parecía que las esperanzas se morían ahí. Pero Emiliano Suarez siguió con la tónica del tiro exterior y sumado a lo excelente de Dotti, en un abrir y cerrar de ojos y con un 15-0, a falta de 40 segundos el juego se puso 96-92. El público se recuperó de la pachorra de todo el segundo tiempo y el clima era otro. La hinchada de Nacional se empezó a sentir, y los del milrayita respondían. A todo esto, Johnson y Mateo López fallaron 4 libres consecutivos, y con 28 segundos -en una decisión inentendible- Gonzalo Fernandez mandó a Galleto a la cancha, quién a pesar de haber sido buena figura (intermitente) había visto la reacción de su equipo desde el banco, habiendo ocupado su lugar a Felipe Camejo. En la recarga y subiendo la bola, el proveniente de Biguá perdió la pelota y así las esperanzas de Larrañaga se escaparon en los libres que cambiaría por puntos la gran figura de la noche, Ignacio Cambón. Ya sin tiempo para más y con más libres, Nacional sacó la diferencia final y sueña con el tercer ascenso.