El entrenador de Defensores de Maroñas, Javier Lallera, dialogó con Básquet Total luego de la victoria de su equipo ante Defensor Sporting para quedarse con la Copa de Oro por tercera vez consecutiva.

“Es un placer ser entrenador de este plantel por su calidad pero también por la humildad que lo caracteriza. Que Marcel Bouzout, múltiple campeón federal y de Liga, tenga el gesto de preparar su bolso, ir hasta Defensores a entrenar, es para sacarse el sombrero, y lo mismo sucede con muchos de los jugadores. Estoy muy agradecido porque además te escuchan -se ríe-. Para un entrenador que recién empieza, que Bouzout, Álvaro Ramírez, Santiago Lacasa escuchen tus indicaciones en un minuto de tiempo y las pongan en práctica, habla de la humildad que tienen para todavía querer aprender y saber escuchar”, destacó Javier las características del plantel que dirige.

“Es un grupo fenomenal y por eso la gente se está acercando. El club nos da la posibilidad de prestarnos el espacio a todas las categorías de Maxibásquetbol para entrenar. El club está creciendo y los veteranos forman gran parte de ese cambio, por eso la institución los respalda como tales”, comentó el director técnico en relación al presente desarrollo y el futuro cercano de Defensores de Maroñas.

Acerca de los puntos claves para un nuevo título en la categoría, Lallera señaló que “lo fundamental es el grupo. Con este equipo, ganar siempre es un objetivo secundario. La meta es que se cree un espacio importante para los veteranos para que vengan y se diviertan. Existe una gran unión entre los jugadores de todas las categorías, hoy vinieron muchos a alentar a la +35, y en definitiva eso es lo lindo que te queda. Otros equipos quizás no llegan a completar un plantel de doce jugadores y nosotros tenemos que dejar gente afuera. Eso demuestra que se están haciendo las cosas muy bien”

“Sabemos que los jugadores perimetrales de Defensor Sporting como Javier Bonda, Jorge Cabrera y Alberto Vázquez son grandes tiempistas, saben llevar el ritmo del partido. Quizás que por nombres o altura, teníamos algo más de favoritismo, pero presumíamos que el trámite iba a ser pausado y tal es así que el quiebre del encuentro nunca se dio. No logramos sacar 15 puntos de ventaja para tener un tiempo de respiro, cada vez que abrimos un margen de diferencia nos respondían con triples o un doble y falta. El tema es que esta final era a un solo partido y no podés fallar. Estuvimos flojos en el primer tiempo pero en el segundo logramos agilizar el juego y poder correr que resultó clave para ganarlo”, explicó el entrenador con respecto a una final apasionante que le permitió a su equipo gritar campeón por tercer año consecutivo.