Promesas vuelve a la cancha con una serie de entrevistas a jóvenes protagonistas del Metro que buscan su espacio en la próxima Liga Uruguaya. Para esto, desde Chucarro al Cerro llegó Manuel Monteverde.

Nombre: Manuel Monteverde
Apodo
: “Monte”
Edad
: 20 años
Puesto
: Ala-Pivot
Altura
: 1.94
Formación
: Trouville
Club actual
: Verdirrojo

¿Cómo arrancaste a jugar al básquetbol?

Empecé en 2008, con 12 años, porque en mi liceo trabajaba Javier Isis y llamó a mi hermano para jugar en el club. Un día yo fui a buscarlo, me vio y me dijo que fuera. Estuve un entrenamiento y no me gustó mucho, porque yo además jugaba al fútbol, pero después volví a ir al año siguiente y me enganché.

¿Qué entrenadores tuviste que te hayan marcado en Formativas?

Tróccoli en Trouville, después Arregui y Otatti. A lo último tuve a Augusto Pons. Y en la selección tuve al “Hechicero” Cabrera.

¿En qué momento decidiste que querías dedicarte al básquetbol?

De a poco me fui dando cuenta que me gustaba más. Fui tomando la decisión de dejar otras actividades, hasta que dejé de jugar al fútbol. Fue gradualmente. Cuando te das cuenta que da para un poco más, vas trabajando más, dedicándole más tiempo.

¿Cuáles son tus principales características como jugador?

La fuerza, la decisión y aguantar en defensa.

¿Y las características de un ala-pivot ideal?

Debería ser explosivo, ir fuerte para el aro, pero tener un tiro respetable. Esas dos características serían las básicas.

¿Qué te sumó el estar en Selecciones Formativas?

En el momento era otra cosa. Venía de jugar en Trouville con amigos, a jugar en Selección que era otro nivel de entrenamiento, otra intensidad y otro tipo de compañeros. Era otra mentalidad. Al club iba para divertirme, y la Selección era para competir en serio, ganarme el puesto y poder competir con Uruguay.

¿Qué te aportó competir en torneos internacionales con Uruguay?

Es otra experiencia, totalmente. Jugar contra otro tipo de físicos, que son superiores no sólo en altura. Hablando con ellos te das cuenta que es otro nivel, otra intensidad, otra forma de jugar, otra forma de vivir el básquetbol. Me sumó muchísimo.

¿A qué edad empezaste a entrenar con el Primero?

El primer año que entrené toda la temporada fue la Liga pasada. Hacía tres años que hacía la pretemporada y algún entrenamiento, pero el año pasado empecé con el doble horario completo.

¿Qué diferencia notaste entre Primera y Juveniles?

Vas pasando filtros y la intensidad sube, el nivel de juego sube, los porcentajes de tiro también suben, y la mentalidad es otra. Es un trabajo, es más competitivo. Es un escalón más arriba.

¿Te acordás como fue tu debut en la Liga?

Sí, fue con Atenas la Liga pasada. Estaba muy nervioso. No me imaginé que iba a entrar porque Atenas estaba haciendo un muy buen torneo, pero justo se dio de ganar por bastante y entrar. Teníamos un grupo muy unido y yo me sentía uno más, eso me ayudó a estar más tranquilo y jugar esos minutos.

¿Cómo surgió la oportunidad de ir a Verdirrojo para el Metro?

Augusto Pons, mi entrenador de Juveniles, es amigo de Sebastián Baranzano. Cuando surgió la chance de que él dirigiera el plantel principal le preguntó a Augusto si tenía algún interno para recomendar y me mandó a mí. Ahí jugué el Torneo Sub 23 con Verdirrojo y me quedé para el Metro.

¿Cómo te sentiste en el Metro jugando con más protagonismo?

Como experiencia está muy buena, jugar el Metro me sumó muchísima confianza. Te vas dando cuenta que te da para hacer cosas que al principio no sabías, como defender a un americano fuerte. Me dio protagonismo, pero principalmente lo que más precisas a mi edad que es jugar.

¿Qué expectativatenés ahora en la vuelta a Trouville?

El objetivo a mi edad es seguir aprendiendo, y sumar desde lo que me dé. Si me toca jugar algunos minutos, hacer lo que tengo para hacer, y si no me toca jugar aportar desde afuera como el año pasado. Creo que con sacrificio, trabajo, y mostrar que soy capaz de hacer cosas, de a poco vas haciéndote un lugar.

Cambiando un poco el tema, ¿pudiste conciliar los estudios con el básquetbol?

Sí. Estoy haciendo Medicina, estoy en 3º y vengo al día con las materias. Yo desde el liceo ya iba doble horario, desde las 8 hasta las 17 hs. y entrenaba desde las 17.15 hs. Eso ya me llevaba a llegar de noche a casa, incluso algunos días tenía entrenamiento de fútbol universitario más tarde. Eso me llevaba mucha organización. Y la Facultad fue igual, tenés menos carga horaria de clases pero precisas más estudio. Es vital la organización de los tiempos, pero en eso vengo bien.

Para cerrar, ¿qué referentes tenés en el básquetbol?

No tengo un referente. Trato de mirar mucho y absorber conocimientos de todos lados, ver qué puedo tomar de cada jugador. En Trouville me tocó convivir también con varios jugadores, y por suerte pude aprender de ellos.