Johnson la rompió, pero Nacional no levanta y se confirma que el problema tricolor no habla en inglés.

Nacional apostó a cambiar a Jimmy Boston para traer a Anthony Johnson. Lo cierto es que el nobel foráneo es un jugador de mayor nivel que el saliente, pero el resultado global no cambia, el bolso sigue sin ganar.

Johnson aportó 39 y 40 puntos respectivamente, además de tomar más rebotes él solo que todo el resto de sus compañeros. Es desnivelante, no hay dudas. Pero el resto está tan abajo, que ni con tamaño salto de calidad el tricolor consigue el éxito.

No quedan dudas que Nacional es la nota negativa del Metropolitano, se armó pensando en Liga Uruguaya y la realidad marca que deberá cambiar mucho si no quiere pelear un lugar en la DTA.

Una mezcla de rendimientos que están por abajo de lo esperado y las lesiones de Álvarez y Agarbado, son causante de la magra campaña. De todas formas, también hubo seria responsabilidad en la conformación de un plantel que está notoriamente desbalanceado.

En el medio juego tiene una sola ficha (Cococho) que hace varios partidos está afuera, más lo que pueda encontrar en los pibes López, Marenales y Castello. Su juego se torna previsible, sin sorpresa para romper la defensa rival ni efectividad como para ser un cuadro tirador.

Nacional está en problemas y es una lástima, por la gente que mueve y el color que siempre impone en las tribunas. Parece ser otro año para el olvido del tricolor, que todavía tiene la esperanza de cambiar, pero ahora, sin margen de error.