Los Cavaliers ganaron 96-91, pusieron el 2-1 en la serie y se perfilan para ganar el tan ansiado anillo.

Comenzaba el tercer capítulo de estas Finales de NBA 2015 con mejor inicio para los Cavs, gracias a los ataques permanentes al aro tanto de LeBron James como de Dellavedova con 4 puntos cada uno, sumándole una hundida tras rebote ofensivo de Tristan Thompson, los locales comenzaban ganando 10-5 en el Quicken Loans Arena. A pesar que en los siguientes 7:30 minutos restantes del cuarto los de Blatt dominaban, LeBron James estaba muy errático (1/4 en TC en ese lapso), sumándole dos pérdidas. El que si entró bien fue J.R Smith, secundado por el siempre rendidor Thompson con sus rebotes y 6 puntos. En el visitante el banco de suplentes compuesto por Livingston, Iguodala y Ezeli aportaba 10 unidades para que su equipo al cabo de 12 minutos de juego, perdiera sólo por 4 puntos. Los Cavs ganaban 24-20.

En el segundo cuarto el partido se hizo más parejo, el juego se desarrollaba punto a punto, pero con los Cavs siempre con una mínima ventaja. J.R Smith era la figura de su equipo con un 100% de efectividad con 5 puntos en esos primeros minutos. En los de Kerr, aparecía la clásica rotación, donde era la segunda unidad quien mantenía a los Warriors a partido. Los locales mantenían la diferencia de 4 o 5 puntos y parecía que así cerrarían el primer tiempo. No obstante, con un tremendo triple de James Jones desde la esquina, los de Cleveland se irían con 7 puntos de renta al descanso largo, 44-37. Partido defensivo y entreverado, justo lo que le conviene al locatario, ya que es muy complicado que convierta con estos jugadores 100 o más, con Love e irving sería otra cosa.

En el tercer período tenía al base australiano como figura con 5 unidades en los primeros 2 minutos de juego para encabezar un parcial de 7-4, para que los Cavs saquen la maxima de 10 puntos. A medida que el cuarto avanzaba, los locales seguirían ampliando diferencias con James y Dellavedova como figuras, en dicho período pusieron 13 y 10 puntos respectivamente para que los de Ohio se vayan con 17 puntos de renta de cara al último. Los Cleveland Cavaliers aplastaban a los Golden State Warriors por 72-55, siendo superiores a su rival en todos los aspectos, sobre todo en lo emocional. Los “Splash Brothers” combinados tenían un 23-9 en TC hasta el momento y su equipo lo sentía.

Ya en el último cuarto los Warriors comenzaron a un ritmo frenético y con un parcial de 8-0, se ponían 9 puntos a falta de casi 10 minutos para el final. Con cinco seguidos de Iguodala (el mejor Warrior de la noche) y un triple de Klay Thompson, ubicaban a los de Kerr 63-72. Llegando al final del partido, nos encontrábamos con una figura inesperada en los Warriors, David Lee que no había jugado hasta ahora las Finales, sorprendía con 8 tantos, gracias tres dobles y dos libres, sin fallar ni un sólo tiro. A falta de 5:18 los Cavs vencían tan sólo 79-76 y el partidos era otro.
Con triples de Curry y algunos aportes de Lee, los de San Francisco cuando sólo restaban 2:45, se encontraban 80-81. Increible pero cierto, habían descontado 19 puntos, tras ir perdiendo en el tercer cuarto por 20 unidades (48-68). Sin embargo los Cavs cerraron mejor el partido; a pesar de la cataratas de triples de Curry y el cúmulo de errores por parte de varios jugadores de los de Cleveland. Con puntos claves de Dellavedova y James, los dueños de casa se llevaron el tercer punto de la serie, liderando 2-1 en estas apasionantes finales de la NBA.

La figura del partido fue nuevamente LeBron James con 40 puntos, 12 rebotes y 8 asistencias. Sin embargo, hay que destacar como factor X el enorme partido de Matthew Dellavedova con 20 puntos y una enorme labor en defensa. En el perdedor, Curry puso 27 puntos (7-13 en triples), 6 rebotes y 6 asistencias, siendo el mejor de su equipo por lo realizado en el ultimo cuarto donde anotó 17.