Los Cavs vencieron como visitantes a los Warriors en cifras de 95 a 93 e igualaron las Finales de la NBA a un triunfo por bando. En los de Ohio fue factor determinante el trabajo de Matthew Dellavedova. El australiano defendió de forma soberbía a Stephen Curry, que lanzó 15 triples y convirtió apenas 2. Además, anotó dos libres en los últimos segundos, que le terminaron de dar la victoria a su equipo.

En el primer juego de las Finales, los de Oakland se quedaron con la victoria por 108 a 100, luego de alargue en 98. Además de la derrota, para los Cavs el juego dejó como consecuencia la lesión de Kyrie Irving, que lo tendrá fuera de las canchas los próximos cuatro meses.

Los dirigidos por Steve Kerr saltaron a la cancha con Stephen Curry, Klay Thompson, Harrison Barnes, Draymond Green y Andrew Bogut. Mientras que David Blatt colocó de arranque a Matthew Dellavedova, Iman Shumpert, LeBron James, Tristan Thompson y Timofey Mozgov.

El encuentro disputado en el Oracle Arena de la ciudad de Oakland, mostró un comienzo bastante equilibrado, en el cual ambos equipos contaban con dos jugadores sumamente encendidos. El local lastimaba con los lanzamientos a distancia de Klay Thompson, mientras que la visita dañaba con las penetraciones de LeBron James, aunque el primero cometía rápidamente su segunda falta personal, que lo mandaba al banco de suplentes. Promediando el primer cuarto, los de California consiguieron abrir una ventaja de 8 puntos (20-12), siendo importante el aporte ofensivo del brasilero Leandrinho Barbosa. No obstante, en los últimos tres minutos, los de Cleveland colocaron un parcial de 8-0, que les daba la posibilidad de igualar el marcador en 20.

En los primeros minutos del segundo periodo se pudo observar un tramite bastante parecido al del inicio del juego, en donde las ofensivas de ambos equipos eran definidas prácticamente en su totalidad por Thompson y James. Llegando al ecuador del cuarto, los dirigidos por David Blatt encontraron buenos minutos desde el banco de James Jones, que anotó 8 tantos de manera consecutiva, para que su equipo lograra poner un parcial de 10-0, que les permitía sacar una renta de 7 unidades (33-40). En ese momento delicado para el dueño de casa, apareció la figura de Stephen Curry, para evitar que el rival se distanciara en el score. En el cierre de la primera mitad, la visita buscaba hacerle llegar el balón en el poste bajo al ruso Timofey Mozgov, que terminaba anotando o recibiendo la falta. Los primeros 24 minutos de juego se fueron con los de Ohio al frente en cifras de 47 a 45.

En el arranque del segundo tiempo, el partido presentó un desarrollo bastante impreciso, en el cual ambos equipos tenían serios problemas a la hora de anotar, en gran medida provocado por las buenas defensas diseñadas por los entrenadores. Este panorama favorecia a los de Cleveland, que tenían como principal objetivo reducir la capacidad anotadora de los de San Francisco y sobretodo de Curry, que era controlado por Dellavedova, que obligaba al MVP a tomar lanzamientos muy incómodos. A pesar de ser un cuarto de un tanteador bajo, los Cavs se mantenían al frente, manejando una ventaja de entre 4 y 6 unidades.

En los primeros minutos del último periodo, la visita continuaba teniendo el control de las acciones, apareciendo en ataque la figura de Dellavedova, que por momentos hacia olvidar la figura de Kyrie Irving. En dicho pasaje del encuentro, los Warriors dependían en exceso de lo que podía realizar Thompson, que era el único que se mostraba confiable en el aspecto ofensivo. A falta de tres minutos para el final del partido, los de Ohio lograron sacar una renta de 11 puntos (72-83), que parecía encaminar la victoria. Sin embargo, los de California tomaron la opción de cortar sistemáticamente a Tristan Thompson, cuyo porcentaje desde la línea de libres es sumamente bajo. En ataque encontraron dos triples consecutivos en las manos de Iguodala y Curry, que los ponía en partido de cara al cierre. Con una bandeja del jugador más valioso a falta de 8 segundos, el marcador se igualaba en 87. La última ofensiva era para los Cavaliers, LeBron atacó el aro, recibió un contacto de parte de Green, que los jueces no pitaron como falta y el juego se iba a la prórroga.

En el comienzo del tiempo suplementario, los de David Blatt consiguieron colocar un 5-0, aprovechando el nerviosismo del dueño de casa, que no encontraba en ataque a los “Splash Brothers”, que eran bien defendidos. No obstante, a partir de ese momento fue la visita quien no pudo anotar durante tres minutos y con un parcial de 6-0, los de Oakland pasaban al frente por un punto (93-92). A falta de 10 segundos con dos libres de Dellavedova, los Cavaliers se ponían al frente (93-94). En la siguiente ofensiva, Curry tomó un lanzamiento bastante forzado que no tocó aro, que obligó a sus compañeros a cortar a James de inmediato. LeBron fracasó el primer libre y encestó el segundo, dejándole cuatro segundos en el reloj a los Warriors. Sin embargo, Iman Shumpert interceptó el pase de Curry para Thompson, terminando de cerrar el juego a favor de los Cavs, para igualar las Finales de la NBA a un triunfo por bando.

En el ganador se destacó la actuación de LeBron James, que logró un triple-doble con 39 puntos, 16 rebotes y 11 asistencias, bien acompañado por Timofey Mozgov con 17 tantos y 11 rebotes. Por el lado del perdedor, Klay Thompson convirtió 34 unidades y capturó 5 rebotes.

El tercer juego de las Finales de la NBA irá el próximo martes en el Quicken Loans Arena de la ciudad de Cleveland.