Hebraica Macabi venció a Bohemios con luz en un partido que comenzó parejo y quebró con un gran tercer cuarto, haciéndose muy fuerte en la defensa colectiva.

En el comienzo del encuentro reinó la paridad. Si bien el macabeo nunca estuvo debajo en el tanteador, el albimarrón respondía generando juego desde Tortajada en el poste bajo y con buenos números en tiros de media distancia. Ambos equipos buscaron el ataque rápido como primer arma ofensiva. El parcial era de 21-19.

Para el segundo, el equipo de Camiña se cerró y al local le costó asistir a Zuvich. Sumado a eso, no era efectivo más allá de los 6.75. Bohemios, con la conducción de Martín Perdomo, buscaba el juego interior. En la pintura, tanto Tortajada como Espinoza recibían cerca del aro y castigaban, y también generaban espacio para claros tiros exteriores. Martín Trelles tuvo un buen ingreso. El 34-34 era muestra de un partido muy parejo.

Tras el descanso largo, todo cambió. Macabi volvió con una intensidad defensiva enorme, presionando el balón y negando líneas de pase, generándole varias pérdidas al rival. El muy buen ingreso de Octavio Medina fue clave. La confianza que generaba la defensa se veía reflejada en ofensiva: ataque rápido, penetraciones profundas y comenzaron a caer los triples de los muy buenos tiradores que tiene este equipo. En sólo 5 minutos, y con un parcial de 19-4, el equipo de Leo Zylbersztein cambió el partido.

A pesar de los dos minutos solicitados por la visita, no encontraba respuestas. Zuvich se adueñó de la pintura, y tanto Octavio como Facundo Medina aprovecharon las ventajas en el 1 contra 1. Nicolás Sánchez sufría la presión, Bohemios no lograba jugar sus ofensivas, llegando incluso a sufrir pérdidas por no cruzar en 8 segundos y por no poder reponer en 5. Parodi y Zanotta no dejaban pensar al rival, pero eran muy claros en su ofensiva y efectivos en sus tiros. El tercero se fue 62-48.

En el último, el macabeo continuó encendido. Rodrigo Pintos volvió a gran nivel, y con dos triples seguidos terminó con las esperanzas del albimarrón, que no podía acortar distancias. Los últimos minutos sobraron. El final de 91-66 reflejó la diferencia que Macabi impuso en la segunda mitad.

Macabi demostró que sus principales armas son su intensidad defensiva y su equipo, donde las figuras van alternando durante los momentos del juego. Ahora, enfrentará el viernes en su gimnasio al ganador de Olimpia-Sayago, que juegan el miércoles 21.30 en Colón.