Trouville no pudo hacer ese juego tan característico que desplegó en varios encuentros de la LUB y en base a eso es que la derrota fue tan abultada.

Sin lugar a dudas se dieron dos partidos dentro de uno. Es que el primer tiempo fue parejo por demás tanto es así que el rojo de Pocitos terminó arriba 35-34, pero para la segunda parte las cosas no salieron.

La defensa de Malvin fue muy buena pero los caminos que tomó Trouville no fueron los más acertados. La rotación de bola que tanto caracteriza a los dirigidos por Álvaro Tito no estuvo presente, los pases no fueron certeros y desde ahí ya comenzó a caer el juego.

Es que con una mala entrega nacen muchos errores, el rubro pérdidas siempre marca una tendencia, anoche los de la calle Chucarro cometieron 17, muchas por penetraciones cayendo en el embudo que propuso Malvin y otras tantas tirando el balón afuera.

Pero es verdad que tampoco fue la noche porque la bola no quiso entrar, si bien no todos los lanzamientos desde detrás de los 6.75 fueron bien lanzados, muchos lo hicieron en la desesperada para achicar tuvieron tan solo un 21% (4/19).

Izuibejeres y Vidal que son las manijas del equipo fueron defendidos de gran forma por lo que nunca estuvieron cómodos, Bascou intentó ser la manija del equipo pero no estuvo fino, el juego de la Rana es lanzar a pie firme y mucha entrega defensiva por lo que el armado del equipo no salió prolijo.

En definitiva Trouville no estuvo en su noche pero si hay algo que demuestra el básquetbol cuando uno menos lo piensa da revancha.