La buena defensa de Malvín sobre Hatila Passos y el flojo desempeño de Gustavo Barrera dejaron a Macabi sin generación de juego.

Hebraica y Macabi, a lo largo de la serie, tenía como principales generadores de juego a Gustavo Barrera y Hatila Passos, por distintos motivos ayer no anduvieron ninguno de los dos.

El Panchi comenzó bien, pero no le salieron las cosas, la buena presión sobre Parodi lo llevó a tomar más la base que en otros partidos. No se sintió cómodo, no fue productivo, no pudo leer bien el juego, una de sus principales características. A medida que no le salían las cosas se fue enojando, el flojo desempeño lo fue sacando de partido hasta que se terminó yendo del mismo por un técnico innecesario que se ganó al protestarle a Gonzalo Salgueiro cuando su equipo tenía libres. Se retiró con 3 puntos (1/3 en triples, 0/2 en dobles), 2 rebotes, 2 robos, 4 asistencias y 3 pérdidas.

El control de Hatila fue distinto, fue más mérito de la defensa rival que una mala noche del extranjero macabeo. Si bien es cierto que anotó 4 unidades (2/4 en dobles, 0/4 en libres), hay que destacar el trabajo de los internos playeros.
Primero una mejoría sustancial en el juego de Terrence Dials, que le jugó físico, no lo dejó tan cómodo como en partidos anteriores. Fue el primer muro que encontró Passos para llegar al aro adversario, pero además, el segundo tiempo defensivo de Newsome fue monumental, con un par de tapas en el cierre y Calfani llegó en las ayudas de forma perfecta toda la noche. Un trabajo colectivo perfecto para anular a un jugador determinante en Hebraica que, además, era el encargado de generar juego y espacios para el resto.