Santiago Vidal es sin dudas uno de los puntos altos que tiene Trouville. El “Pepo” habló largo y tendido luego de obtener el pasaje a las finales de la Liga.

Estuvo lesionado durante más de dos meses y sorprendió a todos en su rápido retorno cuando parecía que se había terminado su temporada. Volvió y le dio la explosión que el equipo necesitaba.

Con una mezcla de emoción y alegría dijo en zona de vestuarios: “Sin dudas que estamos muy contentos, es un objetivo muy complicado de trazarse a principios de temporada por todos los factores que no podes controlar y a veces el fixture puede ser benevolente o te puede jugar una mala pasada. Estamos en la final y sin dudas que por todo lo que vivió Trouville a lo largo del año y por lo que me viene pasando a mí la verdad que es una cuota de alegría extra y de disfrute personal, sobre todo cuando me acuerdo de las personas que cuando yo no estaba bien de las lesiones estuvieron al lado mío”.

En una semifinal es raro que un equipo “barra” la serie: “Esto se resuelve por detalles y a nosotros esos detalles nos marcaron la serie. Hicimos un tremendo laburo defensivo y eso te permite equivocarte un poco más si tenés controlada la parte defensiva. Es cierto que no esperábamos una serie tan abierta y el 3-0 nos sorprendió, Atenas peleó hasta donde pudo y se va con la frente en alto”.

Vidal que los últimos años ha sido castigado por lesiones, algunas de ellas no comunes para un deportista pudo volver a tiempo en esta temporada en una especie de revancha: “No se si la palabra es revancha porque es deporte y pasa. Yo de repente tengo mala fortuna y tuve lesiones continuas en un período corto de tiempo pero esto es lo lindo que tiene la vida y el deporte, el poder levantarse. Estar mal y saber que tenes que pelear y volver a luchar cuando está cuesta arriba, ese sacrificio cuando la cosa viene fea es espectacular y mi disfrute pasa por volver a jugar más que por ganar. La cosa no pasa sólo por ganar, sino por estar, poder participar y tener la oportunidad. Me siento muy cómodo en Trouville, me han hecho sentir como uno más a pesar de que es mi primer año y eso se lo tengo que agradecer a Álvaro Tito y Álvaro Rodríguez. El técnico y el presidente han estado conmigo siempre, me han ido a buscar y me han bancado y para mi cada punto o cada cosa que pueda sumar me pone contento por ellos, por el equipo y por la institución”.

Sobre si imaginaba clasificar a la final cuando comenzaron la temporada: “Siempre tenes las ganas y la convicción o certeza de que vas a estar para definir el título pero el básquetbol es una pelota y no me puedo olvidar que le ganamos 3 a 2 a Defensor y sufriendo como locos. El primer partido merecimos perder y el único que jugamos bien fue el tercero. Por más que te imagines o tengas ganas hay cosas que no pasan por vos y eso es lo que tenemos que entender los deportistas para sobrellevar las frustraciones. Esta clasificación a la final es para disfrutar. Creo que Trouville tiene que darse un descanso y darse la posibilidad de estar contento y sonreir. Hay que vivir el momento y en tres o cuatro días ponernos el chip de la final. Nosotros alcanzamos un objetivo que es el de poder jugar un torneo internacional el año que viene y eso hay que valorarlo”.

Acerca de elegir un rival para la final comentó: “No tuvimos la chance de elegir nunca, creo que a la larga no sirve elegir. No tenes poder de decisión sobre eso y la verdad que preferir a uno y perder o no preferir y después ganar te cambia tanto. Si me apuras no prefería a Defensor y le ganamos, creo que hay que ser humildes y laburar para hacer la mejor final posible y ojalá podamos levantar la copa”.