El programador de Hebraica puso a Gustavo Barrera en modo 2012, el Panchi fue tan desnivelante como aquel año que Hebraica gritó campeón.

Ni aquella vez que levantó la Copa, ni ahora que brilla por su juego, Hebraica fue Barrera dependiente, pero en ambas ocasiones gozó de tener un Panchi jugando a nivel superlativo. Anoche fue bestial, fue lider basquetbolístico y anímico, un pico tan alto que rozó niveles superiores en su carrera.

Luego de un par de años con lesiones y bajos rendimientos, el Mercedario está teniendo una temporada soñada, donde vuelve a ser uno de los nombres desnivelantes para la LUB.

Empezó de a poco, se fue poniendo a punto en lo físico, trabajo progresivo para llegar impecable a la parte cumbre del torneo. En Playoff está demostrando toda su calidad, se siente dueño del equipo, marca a lo que jugar, está con confianza, asiste de lujo, pero también asume responsabilidades cuando tiene que hacerlo. Está pasando un momento brillante.

Anoche jugó 37 minutos, terminó con 22 puntos (5/8 en dobles, 1/1 en triples, 9/14 en libres) tirando para 33. Además repartió 6 asistencias, recuperó 4 balones, perdió 5 y bajó 1 rebote.