Marcelo Signorelli planificó una defensa que se ejecutó de forma perfecta para anular a Federico Bavosi y Nicolás Mazzarino y liberar a Kennedy Winston a que tomara responsabilidades.

El básquetbol es un deporte estratégico por excelencia, más en etapas de Playoff. Marcelo Signorelli planteó una forma defensiva que fue ejecutada a la perfección y terminó siendo clave en el éxito macabeo.

Que Hebraica deje en 67 puntos a Malvín ya es digno de los mayores elogios. El entrenador hizo que tanto Parodi como Barrera se prendieran en la defensa de Bavosi y Mazzarino, los dos iban rotando la referencia personal, con la idea clara de no dejar recibir a su oponente.

En el segundo tiempo se vio acentuada esta situación, ya que se ajustó más y mejor sobre el Monito que en la primera mitad había lastimado. De esta forma se le dio una responsabilidad mayor a Winston. El foráneo, a quien le gusta poco pasar la bola, jugó a lo que Macabi propuso, fue bien contenido por Hicks y cuando el panameño no pudo, saltaron las ayudas, casi no hizo daño cuando intentó ponerse el equipo al hombro.

De esta forma Hebraica obligó a Malvín a ser anunciado y fácil de defender, careció de movilidad de balón, de sorpresa, fue controlado.

Excelente el laburo de Signorelli en la planificación, pero también de Parodi y Barrera en la ejecución de una defensa perfecta.